{"id":255,"date":"2013-06-17T10:57:01","date_gmt":"2013-06-17T08:57:01","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=255"},"modified":"2013-06-17T10:57:01","modified_gmt":"2013-06-17T08:57:01","slug":"ley-de-integracion-o-ley-de-extranjeria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=255","title":{"rendered":"\u00bfLey de integraci\u00f3n o Ley de extranjer\u00eda?"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_256\" aria-describedby=\"caption-attachment-256\" style=\"width: 296px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/valentedanza1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-256\" alt=\"Juan Goytisolo, bailando en La Chanca (imagen in\u00e9dita tomada por la fot\u00f3grafa suiza Jeanne Chevalier). En esta &quot;fiesta&quot; gitana estaba tambi\u00e9n presente el poeta Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente.\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/valentedanza1.jpeg\" width=\"296\" height=\"200\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-256\" class=\"wp-caption-text\">Juan Goytisolo, bailando en La Chanca (imagen in\u00e9dita tomada por la fot\u00f3grafa suiza Jeanne Chevalier). En esta \u00abfiesta\u00bb gitana estaba tambi\u00e9n presente el poeta Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente.<\/figcaption><\/figure>\n<p><b>Juan Goytisolo<br \/>\n<span style=\"font-size: xx-small;\">(Presentaci\u00f3n en Barcelona)<\/span><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><i>En el acto, uno de los presentadores ley\u00f3 el siguiente poema de Mario Benedetti, aunque posteriormente Juan Goytisolo nos explic\u00f3 que se hab\u00eda alejado del poeta uruguayo a ra\u00edz de su solidaridad con la persecuci\u00f3n del r\u00e9gimen de Fidel Castro hacia el poeta Heberto Padilla:<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Juan Goytisolo lo escribi\u00f3 una vez<br \/>\ny me dej\u00f3 un semestre hablando solo<br \/>\nhay una paradoja en esta \u00e9poca<br \/>\n(y no es de las menores)<br \/>\nque nosotros artistas<br \/>\npeleemos por un mundo<br \/>\nque acaso nos resulte inhabitable\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">tiene raz\u00f3n<br \/>\nla paradoja existe<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">sin embargo<br \/>\n\u00e9ste es el mundo por el que peleamos<br \/>\ny a m\u00ed no me resulta<br \/>\ninhabitable<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">falta saber<br \/>\nsi es excepci\u00f3n<br \/>\no regla<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">que alguien lo aclare<br \/>\na m\u00e1s tardar<br \/>\nma\u00f1ana<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">mientras tanto<br \/>\ny por suerte<br \/>\nyo respiro.<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b><span style=\"color: #993300;\">Contra los puentes levadizos. (1965-1966)<br \/>\nHABANERA<\/span><\/b><br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\n* * *<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">(No hablo aqu\u00ed porque no lo soy, ni como un soci\u00f3logo, ni un pol\u00edtico ni un economista sino que mi presencia es como escritor y hombre de la cultura\u00bb<\/p>\n<p><\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Cuando en octubre de 1956 tom\u00e9 el tren con destino a Par\u00eds en la barcelonesa estaci\u00f3n de Francia sab\u00eda que era un punto de partida de un viaje sin retorno. Hab\u00eda decidido abandonar un pa\u00eds en donde todo me era negado. La libertad de pensar, de escribir, de publicar, de rebelarme contra el r\u00e9gimen y su iglesia. Quer\u00eda ser lo que luego fu\u00ed: un escritor no sometido a censuras ni trabas a su esfuerzo en crear una obra personal cuyo contenido ignoraba. Si mi exilio era pol\u00edtico, cultural y social, alentado por el ejemplo de un gran poeta, Josep Palau Fabra, a quien conoc\u00ed tres a\u00f1os antes en mi primera escapada a Par\u00eds, el de quienes se hacinaban en los compartimentos de mi vag\u00f3n reflejaba una realidad muy distinta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Corr\u00eda el a\u00f1o de la helada que arruin\u00f3 la cosecha de la naranja en la regi\u00f3n valenciana y centenares de braceros part\u00edan con las manos vac\u00edas a Francia en busca de pan y trabajo. El r\u00e9gimen franquista hab\u00eda abierto la mano para quienes ped\u00edan emigrar a fin de rebajar las tensiones sociales producto del paro, y las econom\u00edas de Francia, Alemania, Suiza y el Benelux acog\u00edan con los brazos abiertos aquella mano de obra sumisa y barata. Contrariamente a lo que ocurre hoy, mientras los Gobiernos impon\u00edan severas restricciones a la circulaci\u00f3n del dinero y de las mercanc\u00edas, la de las personas era relativamente flu\u00edda. Por espacio de casi una d\u00e9cada, dos millones de emigrantes espa\u00f1oles se establecieron en lo que el secretario de Defensa norteamericano llama hoy \u00abla vieja Europa\u00bb y contribuyeron con sus esfuerzos a la prosperidad de su econom\u00eda. All\u00ed, aprendieron a vivir en sistemas pol\u00edticos democr\u00e1ticos, con sindicatos y partidos, y esta experiencia contribuy\u00f3 sin duda al cambio de mentalidad operado en la Espa\u00f1a de los sesenta, que permiti\u00f3 m\u00e1s tarde el r\u00e1pido derrumbe del r\u00e9gimen a la muerte del dictador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Pero vuelvo al oto\u00f1o de 1956. Durante el viaje a Par\u00eds, hab\u00eda dado mis se\u00f1as a algunos de los emigrantes, y en las semanas que siguieron a su instalaci\u00f3n en los barracones de las obras de construcci\u00f3n en las que trabajaban, comenc\u00e9 a recibir sus visitas los domingos y d\u00edas festivos. Por esta misma \u00e9poca, mi compa\u00f1era, la escritora Monique Lange, hab\u00eda tra\u00eddo a casa a una mujer de mediana edad, tambi\u00e9n valenciana, para ayudarla en el hogar y en el cuidado de su hijo. Era de Beniarj\u00f3, en la regi\u00f3n de Gand\u00eda, y con esa solidaridad de los expatriados del mismo lugar, solicit\u00f3 nuestra ayuda para encontrar empleo a sus familiares y conocidas. Gracias a las relaciones de Monique con el mundo editorial, coloc\u00f3 a muchas de ellas en el domicilio de escritores y universitarios, a veces muy conocidos. Nuestra casa se convirti\u00f3 as\u00ed en una especie de agencia gratuita de empleo para las que las damas francesas de entonces llamaban condescendientemente \u00ablas conchitas\u00bb. Agotado el fil\u00f3n de nuestras amistades, tuvimos que recurrir a las ofertas de empleo publicadas en Le Figar\u00f3. Las amas de casa quer\u00edan saber el nivel educativo de las candidatas, su conocimiento del franc\u00e9s, sus costumbres y sus gustos culinarios. Tambi\u00e9n si ten\u00edan marido, si eran ruidosas, si abusaban del aceite de oliva, y un sinf\u00edn de cosas m\u00e1s. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, se public\u00f3 un manual tanto para las sirvientas espa\u00f1olas reci\u00e9n llegadas a Francia, como para sus amas no adiestradas en el manejo del l\u00e9xico dom\u00e9stico en nuestra lengua, manual destinado a facilitar \u00abel buen funcionamiento de su relaci\u00f3n laboral\u00bb. El t\u00edtulo, si mal no recuerdo, Guide bilingue m\u00e9nager, con el dibujo de una \u00abconchita\u00bb con delantal y cofia. Sobre este tema, escrib\u00ed recientemente el art\u00edculo \u00abEspa\u00f1olas en Par\u00eds, moritas en Madrid\u00bb y a \u00e9l me remito. El paralelo de situaciones entre el Par\u00eds de los cincuenta y el Madrid de los noventa, no pod\u00eda ser m\u00e1s elocuente. La reiteraci\u00f3n de los estereotipos y el desprecio evocado, pero desprecio, a los inmigrantes, eran id\u00e9nticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Y vuelvo a\u00fan al oto\u00f1o de 1956. Nuestro apartamento de la Rue Poissonniere, fue durante unos meses el punto de cita de las empleadas del hogar (les bonnes, como las llamaban y llaman a\u00fan en Francia) de la regi\u00f3n valenciana, de los exiliados econ\u00f3micos que conoc\u00ed en el tren y el de sus amigos. El piso parec\u00eda un autob\u00fas y Monique anot\u00f3 un d\u00eda en su agenda: \u00abuna paella para 26 personas\u00bb. Sin deternerme ahora en un anecdotario sabros\u00edsimo sobre las intimidades de conocidos miembros de la inteligencia parisiense divulgadas por sus asistentas, el contacto con los emigrantes econ\u00f3micos me inspir\u00f3 la idea de trazar una serie de biograf\u00edas sobre su vida en Espa\u00f1a y las razones de su exilio. Sin apartarme de mi trabajo literario como consejero editorial de Gallimard, elabor\u00e9 una peque\u00f1a antolog\u00eda que fue publicada en la revista del exilio \u00abTribuna Socialista\u00bb con el t\u00edtulo de \u00abTestimonio de Trabajadores Inmigrados\u00bb, antolog\u00eda reimpresa hace unos meses en el libro \u00abEspa\u00f1a y sus Ejidos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Mi preocupaci\u00f3n por el tema viene as\u00ed de lejos. Por espacio de cuatro d\u00e9cadas, entrecortadas por mis viajes y estancias regulares en Nueva York y el Magreb, viv\u00ed en el barrio parisiense del Santier, un microcosmos que transform\u00e9 literariamente en una personal\u00edsima cosmovisi\u00f3n e incluso cosmogon\u00eda. Habitado mayoritariamente por jud\u00edos y armenios, due\u00f1os de sus famosos talleres de confecci\u00f3n, recibi\u00f3 al hilo de las vicisitudes pol\u00edticas y econ\u00f3micas, nuevos aluviones de inmigrantes que se superpon\u00edan sin mezclarse como estratos geol\u00f3gicos de un abigarrado paisaje humano y cultural: los espa\u00f1oles de los cincuenta, los pied noirs, fugitivos de la independencia de Argelia en 1962, los yugoslavos, unos pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Los cambios eran r\u00e1pidos. Los portugueses reemplazaron paulatinamente a nuestros compatriotas y tras el golpe militar de 1980, el Santier, a caballo entre los distritos segundo y d\u00e9cimo de la capital francesa, se convirti\u00f3 en un barrio turco. Centenares de izquierdistas, con una vast\u00edsima gama de referentes ideol\u00f3gicos, y de kurdos oprimidos por el nuevo r\u00e9gimen, se asentaron en los inmuebles insalubres y talleres de confecci\u00f3n. Cubrieron las paredes de las casas con consignas y carteles de propaganda, hasta el punto de que un d\u00eda, en uno de mis inveterados paseos de rompesuelas, me sent\u00ed por primera vez extra\u00f1o en aquel microcosmos y tom\u00e9 una decisi\u00f3n: aprender el turco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Gracias a mi amistad con un poeta exiliado, entr\u00e9 en contacto con una asociaci\u00f3n de trabajadores de orientaci\u00f3n marxista-leninista pro-albanesa cercana a mi domicilio, a la que acud\u00ed regularmente a tomar clases de idiomas por espacio de cuatro a\u00f1os. En lugar de ser yo el profesor, como ocurr\u00eda en las universidades norteamericanas, me convert\u00ed en el receptor de las lecciones preparadas por un grupo de veintea\u00f1eros. In\u00fatil decir que este cambio de estatus me encant\u00f3 y rejuveneci\u00f3. Dejando aparte el tema del r\u00e9gimen comunista alban\u00e9s cuya absoluta perfecci\u00f3n pol\u00edtica no se pod\u00eda poner en duda, hablaban de \u00e9l con la misma convicci\u00f3n con que un cat\u00f3lico defiende el dogma de la inmaculada concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, su frecuentaci\u00f3n fue muy provechosa: me permiti\u00f3 viajar a su pa\u00eds con un aceptable conocimiento del idioma y descifrar en Par\u00eds las consignas y carteles que ornaban las paredes del barrio. Recuerdo ahora una que me paraliz\u00f3: \u00abViva la lucha revolucionaria de las masas peruanas\u00bb. \u00bfA qui\u00e9n diablos ir\u00eda destinado aquel mensaje escrito en una calleja de Par\u00eds? Pero en el Santier de hace veinte a\u00f1os era posible encontrar de todo, como en El Corte Ingl\u00e9s de nuestros d\u00edas. La creatividad de su microcosmos no ten\u00eda l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Poco despu\u00e9s de la llegada de los turcos aparecieron los hind\u00faes y paquistaneses. Ven\u00edan a ofrecerse como mozos de cuerda para los talleres de confecci\u00f3n que aguardaban en los aleda\u00f1os de la Place Du Caire, como los braceros o peones agr\u00edcolas en los pueblos de Andaluc\u00eda, en la \u00e9poca de mis viajes al Sur de Espa\u00f1a. Hasta entonces, descifraba las pintadas en caracteres \u00e1rabes. Una de ellas, trazada en la tapia contigua a la comisar\u00eda de polic\u00eda del distrito (comisar\u00eda que ten\u00eda muy mala fama) rezaba en \u00e1rabe: \u00abPolic\u00edas, sucios racistas\u00bb. Y a nadie se le ocurri\u00f3 la idea de borrarla, ni a los magreb\u00edes ni a ellos. Me sent\u00eda as\u00ed poseedor de un secreto que los dem\u00e1s habitantes del barrio ignoraban. Pero ese peque\u00f1o orgullo de estar en el ajo se desvaneci\u00f3 un buen d\u00eda: algunas pintadas con caracteres \u00e1rabes no estaban escritas en esta lengua sino en &#8230;&#8230;(gurud\u00fa). \u00bfDeb\u00eda aprenderlo tambi\u00e9n? La idea me tent\u00f3, pero desist\u00ed ante la llegada de nuevos inmigrantes de Sri Lanka y Bangladesh. El ballet ling\u00fc\u00edstico del Sentier hab\u00eda podido conmigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Renunciando al dominio de nuevas lenguas, me concentr\u00e9 en la domesticaci\u00f3n del espacio, en la prodigiosa facultad de viajar sin moverme de barrio. Ir a un restaurante chino o camboyano, cortarme el pelo en una peluquer\u00eda paquistanesa, tomar t\u00e9 en un caf\u00e9 turco, pasar de India a Anatolia, de Karatchi a Bombay, zigzagueando en los pasajes cubiertos que inspiraron la musa de Baudelaire y de Walter Benjamin, habitados ahora por inmigrantes venidos de Africa o el subcontinente asi\u00e1tico. Dichos paseos, contribuir\u00edan a apreciar la riqueza y diversidad del mundo: los idiomas, costumbres, creencias, h\u00e1bitos culinarios&#8230;<br \/>\nEste pa\u00eds, descrito en mi novela \u00abPaisajes despues de la batalla\u00bb, no ten\u00eda nada que ver con el de los admiradores de sus monumentos y barrios burgueses, intelectuales y bohemios. Era visto desde la perspectiva desestabilizadora del cambio, del mundo mezclado que se impondr\u00e1 en nuestras urbes mucho m\u00e1s pronto de lo que imaginamos. Quiero subrayar que en aquel crisol de culturas y nacionalidades (el barrio parisino del \u00abSentier\u00bb) la coexistencia fue siempre pac\u00edfica: jud\u00edos y arabes, turcos y armenios, pakistaneses e hind\u00faes, tamiles y cingaleses, aunque enfrentados historicamente, conviven sin tensiones bajo las leyes laicas de la rep\u00fablica. Solo ahora, cuando la especulaci\u00f3n inmobiliaria tiende a expulsar a los metecos a los barrios de las afueras, los habitantes de las ciudades dormitorio se refugian en sus valores identitarios y miran la urbe en la que crecieron de forma distinta. El guetto es lo contrario del microcosmos y se convierte en una realidad conflictiva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Confieso que a mi llegada a Espa\u00f1a tras la muerte de Franco, acostumbrado como estaba a la diversidad de mi querencia parisiense y a la experiencia urbana en Nueva York, en donde casi todo el mundo procede de otros lugares, a menudo remotos, el caracter homogeneo y compacto de las ciudades me resultaba desaborido y extra\u00f1o. Espa\u00f1a, pa\u00eds secular de emigraci\u00f3n, no conoc\u00eda a\u00fan la llegada masiva de inmigrantes de los \u00faltimos a\u00f1os. No obstante su posici\u00f3n geogr\u00e1fica respecto a Africa e Iberoamerica, sus grandes transformaciones sociales y econ\u00f3micas hubieran debido alertar a la clase pol\u00edtica surgida o improvisada en la transici\u00f3n de la inminencia del cambio. Durante a\u00f1os, trat\u00e9 de hacerlo en los art\u00edculos de prensa recogidos hoy en el libro \u00abEspa\u00f1a y sus Ejidos\u00bb. Espa\u00f1a pasaba de ser un pa\u00eds de inmigrantes a un foco atractivo para la inmigraci\u00f3n sin el almohadillado de una cultura democr\u00e1tica ni de una asimilaci\u00f3n gradual, por parte de aquellos, de su nueva riqueza y bienestar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">El Gobierno socialista no supo prevenir las nuevas realidades de la mundializaci\u00f3n y en vez de una ley de integraci\u00f3n de la mano de obra requerida por la industria, la agricultura y un sector de servicios en constante expansi\u00f3n, pari\u00f3 una ley de extranjer\u00eda a un tiempo injusta e inaplicable y cuyos efectos colean a\u00fan. Con el PP, las cosas se han agravado. Los cambios sucesivos de la ley, en un sentido restrictivo, han tenido el efecto contrario: multiplicar el n\u00famero de inmigrantes indocumentados, en lugar de fomentar una regulaci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n en funci\u00f3n de las necesidades laborales en los pa\u00edses de donde provienen: Marruecos, Ecuador, Africa subsahariana, Colombia, etc&#8230; La dimisi\u00f3n de Manuel Pimentel, el digno ministro de Trabajo del PP, puso de relieve el completo fracaso del Gobierno de Aznar tocante al tema y respond\u00eda al vergonzoso silencio oficial respecto a los disturbios racistas de El Ejido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Ni el blindaje de las fronteras de Ceuta y Melilla, tan semejantes a otros muros como los del r\u00e9gimen comunista de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana y el que erige actualmente Sharon en los territorios ocupados de Palestina, ni la panoplia de medidas disuasorias actualmente en marcha, detendr\u00e1n la inmigraci\u00f3n de magreb\u00edes, subsaharianos y asi\u00e1ticos en su sue\u00f1o de alcanzar el supuesto Eldorado europeo. La naturaleza tiene horror al vac\u00edo. Los puestos de trabajo no ocupados por los espa\u00f1oles lo ser\u00e1n por los que acuden a la Pen\u00ednsula empujados por el hambre y por su instinto de vida. Este es el gran reto al que nos enfrentamos y de su resoluci\u00f3n depende en gran medida el futuro de nuestras sociedades: integraci\u00f3n bien planificada y no extranjer\u00eda. Resulta indecente calificar de \u00abilegales\u00bb a los seres humanos, como veo escrito en la prensa. Los inmigrantes, venidos a Catalu\u00f1a, ser\u00e1n tarde o temprano tan catalanes como los antiguos xarnegos. En una de mis recientes estancias en Barcelona, jugaban junto a mi mesa en un caf\u00e9 de la plaza real y le o\u00ed decir a uno \u00ab\u00a1vete a la merda!\u00bb con una contundencia que me llen\u00f3 de arrobo. El n\u00famero de nuevos catalanes, de nuevos espa\u00f1oles aumentar\u00e1 inexorablemente de a\u00f1o en a\u00f1o y debemos hacer todo lo humanamente posible para facilitar su inserci\u00f3n en el mercado de trabajo y en el marco de nuestras leyes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">La iniciativa de la Generalitat de abrir dos oficinas de orientaci\u00f3n y asesor\u00eda para los candidatos a la inmigraci\u00f3n, en funci\u00f3n de las necesidades laborales de Catalu\u00f1a, en lugar de ser acogida con recelo y hostilidad por el Gobierno de Aznar, deber\u00eda marcar la pauta a una pol\u00edtica responsable del Estado espa\u00f1ol en la materia, pues la actual no s\u00f3lo fomenta la inmigraci\u00f3n ilegal organizada ya por mafias internacionales (los dos centenares de chinos que aguardaban el pasado verano en T\u00e1nger la ocasi\u00f3n de dar el salto no hab\u00edan llegado all\u00ed a pie) sino que favorece el trabajo clandestino de quienes se hayan en situaci\u00f3n irregular. En el mundo actual en el que circulan sin trabas los capitales y bienes pero no las personas, las grandes empresas desplazan sus talleres y f\u00e1bricas a los pa\u00edses piadosamente llamados \u00aben v\u00edas de desarrollo\u00bb para lucrarse de un trabajo barato y sin protecci\u00f3n social alguna, pero las que no disponen de dicha posibilidad por tratarse de empresas peque\u00f1as o medianas, o las constructoras, obligadas a operar \u00abin situ\u00bb, recurren al empleo clandestino a fin de mantener su competitividad en el cruel dios mercado. La mundializaci\u00f3n acent\u00faa las diferencias entre pa\u00edses pobres y ricos y excluye de sus beneficios a pa\u00edses enteros e incluso continentes enteros, como es el caso de Africa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Voy a abordar aqu\u00ed un tema crucial y pol\u00edtico: el del creciente n\u00famero de inmigrantes de pa\u00edses musulmanes, especialmente del Magreb y Paquist\u00e1n. El asunto para m\u00ed no es nuevo. Repite con ligeras variantes las controversias desatadas en Francia hace 20 a\u00f1os por Le Pen y el llamado Frente Nacional. En sus soflamas patri\u00f3ticas contra los magreb\u00edes y subsaharianos, el l\u00edder de la ultraderecha francesa, admirador de Franco, Mussolini y Petain, contrapon\u00eda estos grupos, tildados por \u00e9l de \u00abextra\u00f1os\u00bb e \u00abinasimilables\u00bb, a los buenos inmigrantes de anta\u00f1o, esto es, los italianos, espa\u00f1oles y portugueses \u00abafines a las esencias nacionales y religiosas francesas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Mas para cualquier conocedor de la historia de la primera mitad del siglo XX, dicha apreciaci\u00f3n contradice del todo la verdad: espa\u00f1oles e italianos eran, seg\u00fan los demagogos de entonces, \u00abgregarios y ruidosos\u00bb, el olor de sus cocinas ofend\u00eda el fino olfato de los aut\u00f3ctonos. M\u00e1s a\u00fan, pon\u00edan en peligro con sus h\u00e1bitos y costumbres primitivos la identidad nacional. Algunos peri\u00f3dicos evocaban con nostalgia a los \u00abbuenos inmigrantes\u00bb de finales del XIX, en su mayor\u00eda suizos y belgas. \u00abEsos s\u00ed que eran buenos\u00bb. Recuerdo que un investigador tuvo la feliz idea de consultar la prensa de hace 100 a\u00f1os y descubri\u00f3 con gran regocijo que tambi\u00e9n suizos y belgas eran vistos con anteojeras y adolec\u00edan de los mismos defectos que se achacan hoy a los marroqu\u00edes y nigerianos. (plesachans, please la venjoures).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Pero dejemos de lado la letra de esta canci\u00f3n patriotera y xen\u00f3foba y centr\u00e9monos en el Islam. No cabe la menor duda de que en la casi totalidad de pa\u00edses musulmanes medran dictaduras y teocracias que no pueden servirnos en ning\u00fan caso de modelo pol\u00edtico. Perro conviene no olvidar que una gran parte de la responsabilidad de tal situaci\u00f3n incumbe a las potencias coloniales, europeas primero, de Estados Unidos despu\u00e9s. Nosotros les invadimos, pactamos con los poderes opresivos locales y despu\u00e9s de su independencia, apoyamos a los dictadores y tiranos favorables a nuestros intereses. Ello no exime, claro est\u00e1, a los musulmanes de su parte de responsabilidad en la opresiva y a menudo dram\u00e1tica situaci\u00f3n en la que viven. Mas ser\u00eda injusto dedecir de ello la incompatibilidad del Islam y la democracia: unas \u00e9lites intelectuales arabes, turcas e iranias luchan desde hace m\u00e1s de un siglo por la libertad de expresi\u00f3n, los deerechos humanos y una adaptaci\u00f3n de sus pueblos a los principios que rigen en una constituci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">No obstante, ni las antiguas potencias coloniales ni Estados Unidos les han sostenido jam\u00e1s. Pretender introducir la democracia a bombazos, como en la actual ocupaci\u00f3n de Irak, es un puro dislate, como los hechos nos prueban a diario. Una mezcla de prepotencia, orgullo herido por el horror del 11 de septiembre, ignorancia de las causas subyacentes del conflicto en Oriente pr\u00f3ximo, han conducido a una guerra de conquista que en vez de acabar con el terrorismo islamista, tiende a avivarlo y acent\u00faa a diario sus efectos mort\u00edferos. En esta \u00e9poca de amalgamos y deliberado confusionismo debemos esforzoarnos en esclarecer los t\u00e9rminos que manejamos: los espa\u00f1oles sabemos distinguir por triste experiencia las diferencias existentes entre ser vasco, ser nacionalista y ser etarra, pero muchos confunden los t\u00e9rminos de musulm\u00e1n, islamista y supuesto m\u00e1rtir de Al Qaeda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">La inmensa oficina de propaganda al servicio del Pent\u00e1gono y la Casa Blanca, con su apoyo incondicional a la pol\u00edtica de apartheid de Sharon, propicia la amalgama entre estos t\u00e9rminos e identifica de forma perversa al resistente palestino que lucha en su tierra contra ocupantes armados con ese nebuloso y polifac\u00e9tico \u00abterrorismo internacional\u00bb del que hablan Bush y sus asesores, lo mismo que hace Putin respecto a las v\u00edctimas del genocidio ruso en Chechenia sin que nadie o casi nadie proteste. No confudamos las cosas y aprovechemos la presencia de un mill\u00f3n de musulmanes en nuestro suelo para favorecer la emergencia de un islam europeo, abierto a la modernidad, como el que ya existe en Bosnia tras los horrores de la limpieza \u00e9tnica. El debate actualmente existente en Francia sobre el Islam respetuoso del cuadro laico y republicano, muetra la urgencia y gravedad de un tema que nos afecta a todos: Espa\u00f1a no puede permitirse el lujo de permanecer al margen de \u00e9l. Pero el actual Gobierno del PP, con su hostilidad manifiesta a la inmigraci\u00f3n marroqu\u00ed, no contribuye precisamente a esta perspectiva integradora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Las declaraciones de algunos portavoces del Gobierno, en el sentido de que conviene favorecer las inmigraciones \u00abculturalmente afines\u00bb no aclara lo que se entiende por afinidad cultural: \u00bfla lengua? \u00bfla religi\u00f3n? \u00bfel pasado hist\u00f3rico? \u00bfuna mezcla de todo ello? La palabra \u00abreligi\u00f3n\u00bb referida al islam y los musulmanes, es omitida por razones de correcci\u00f3n pol\u00edtica y sustitu\u00edda por \u00abcultura\u00bb a secas. Ahora bien, como se\u00f1al\u00e9 recientemente en una intervenci\u00f3n escrita en un coloquio organizado por la Fundaci\u00f3n Tres Culturas, si seguimos al pie de la letra dicho razonamiento \u00bfLituania o Bulgaria nos son culturalmente m\u00e1s afines que Marruecos? \u00bfHay una historia com\u00fan letono-espa\u00f1ola? \u00bfConvivieron en la Pen\u00ednsula durante diez siglos cristianos, espa\u00f1oles y polacos? \u00bfFueron la Mezquita de C\u00f3rdoba, la Giralda y la Alhambra obra de alarifes rumanos? \u00bfHay en nuestra lengua miles de vocablos de origen eslovaco? \u00bfHuno en Toledo una escuela de traductores al checo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Esta islamofobia, primero larvada, luego manifiesta a partir de los atentados del 11-S, no es privativa desde luego del actual Gobierno y de algunos sectores de la sociedad hispana. Los musulmanes de Granada, me dijo uno de ellos conocido por sus convicciones democr\u00e1ticas, vivimos bajo sospecha. La gente nos mira de otra manera. Las teor\u00edas de Huntington y Bernard Louis, ide\u00f3logos de los fundamentalistas del equipo presidencial norteamericano, y su versi\u00f3n light expuesta por Giovanni Sartori, han calado en la opini\u00f3n p\u00fablica occidental y alimentan el debate en curso. \u00bfDebe incluirse la menci\u00f3n de las ra\u00edces cristianas de los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, como sostienen el Papa, Berlusconi y Aznar o \u00e9sta debe fundarse, como parece m\u00e1s razonable, en principios puramente laicos y democr\u00e1ticos? La cuesti\u00f3n no es futil. La baza que se ventila en ella es la de si Europa debe constituirse como un club cristiano, cerrado por consiguiente a Turqu\u00eda, pese a su constituci\u00f3n laica. En el marco de la Uni\u00f3n Europea, la religi\u00f3n deber\u00eda ser un asunto privado de cada individuo. \u00c9ste la puede practicar libremente en su casa, en sus centros confesionales, y respetar\u00e1 fuera de ellos las leyes vigentes en el pa\u00eds de acogida. Ojal\u00e1 nuestras ciudades del siglo XXI se conviertan en microcosmos como el del Santier y no en guettos que dificultan la integraci\u00f3n y fomentan las identidades a la vez excluyentes y exclu\u00eddas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">La adicci\u00f3n literaria, que ha vertebrado mi vida desde la adolescencia, se acompa\u00f1\u00f3 por las circunstancia de mi nomadismo, de una reflexi\u00f3n c\u00edvica y cultural respecto a nuestros vecinos de la orilla sur del mediterr\u00e1neo, de Turqu\u00eda a Marruecos, hasta convertirlas en dos vasos comunicantes. La una no existir\u00eda sin la otra. Quisiera citar para concluir, unas palabras de Manuel Aza\u00f1a, \u00faltimo presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, muerto en el exilio cuando estaba a punto de ser detenido y entregado a Franco, como el presidente de la Generalitat, Lluis Companys:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">\u00abLa sensibilidad pol\u00edtica, como yo la pongo, es rara. Se conquista a fuerza de ilustraci\u00f3n, de generosidad y de experiencia; pero el \u00e1nimo generoso y humanizado es el punto m\u00e1s alto de la cultura personal, equivalente en el orden c\u00edvico a la santidad&#8230; No se pretende [al sostener esto] que el jurista, el bi\u00f3logo, el fil\u00f3sofo, el poeta, prostituyan su trabajo profesional llev\u00e1ndolo a fines bastardos, extra\u00f1os al puro objeto de su ciencia o arte. Se pretende que, especialistas a sus horas, sean hombres a todas\u00bb.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Goytisolo (Presentaci\u00f3n en Barcelona) En el acto, uno de los presentadores ley\u00f3 el siguiente poema de Mario Benedetti, aunque posteriormente Juan Goytisolo nos explic\u00f3 que se hab\u00eda alejado del poeta uruguayo a ra\u00edz de su solidaridad con la persecuci\u00f3n del r\u00e9gimen de Fidel Castro hacia el poeta Heberto Padilla: Juan Goytisolo lo escribi\u00f3 una vez y me dej\u00f3 un semestre hablando solo hay una paradoja en esta \u00e9poca (y no es de las menores) que nosotros artistas peleemos por un mundo que acaso nos resulte inhabitable\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[41,60],"class_list":["post-255","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cordel-de-extraviados-3-4","tag-juan-goytisolo","tag-mario-benedetti"],"views":1190,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=255"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/255\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":257,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/255\/revisions\/257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}