{"id":316,"date":"2013-06-17T11:53:38","date_gmt":"2013-06-17T09:53:38","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=316"},"modified":"2013-06-17T11:53:38","modified_gmt":"2013-06-17T09:53:38","slug":"las-insulas-suizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=316","title":{"rendered":"Las \u00ednsulas suizas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/vulcane.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-317\" alt=\"vulcane\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/vulcane.jpeg\" width=\"200\" height=\"272\" \/><\/a> <a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/revistapc.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-318\" alt=\"revistapc\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/revistapc.jpeg\" width=\"200\" height=\"276\" \/><\/a>Un a\u00f1o y medio antes de morir en Ginebra (Suiza), conoc\u00ed al poeta Jos\u00e9 Angel Valente. Fueron encuentros espaciados y breves en torno a Juan Ram\u00f3n, pr\u00edncipe del Parnaso que va desde Estocolmo a Madrid pasando por Puerto Rico o Telde, y que alcanz\u00f3 el Premio Nobel a propuesta de varias universidades&#8230; norteamericanas. Quiz\u00e1s por ese estimulante afan emulador que al igual que los ni\u00f1os mostramos hacia nuestros maestros, yo de mayor quer\u00eda ser editor de Valente y, a ser posible, tambi\u00e9n amigo. No consegu\u00ed ni lo uno ni lo otro, pero al menos logr\u00e9 acercarme y comprenderle, complicado y dificultoso viaje cuya recompensa es una de las que m\u00e1s aprecio de toda mi corta y escasa vida literaria. A trav\u00e9s de este juanrramoniano cruce descubr\u00ed tambi\u00e9n a la fot\u00f3grafa suiza Jeanne Chevalier: sus libros me deslumbraron y en una posterior visita a su estudio me mostr\u00f3 sus arcanos y sus trabajos conjuntos. Jeanne fotografiaba aquello que Jos\u00e9 Angel intu\u00eda y fruto del mestizaje de miradas fluy\u00f3 una creatividad s\u00f3lo apreciable ya en museos y exposiciones.\u00a0<!--more--><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Por el camino de Jeanne Chevalier llegu\u00e9 a Coral Valente y a su simp\u00e1tica hermana. Su viuda es una pintora a la cual la sombra de su marido le arrebat\u00f3 quiz\u00e1s tanta luz como le hubiera iluminado antes. Vive tambien en Suiza poniendo color en la vida racional y organizada de este breve y muy desconocido \u00e1rbitro financiero y humanista del mundo, cuna de los m\u00e1s grandes (y opacos) bancos y de las principales instituciones filantr\u00f3picas. Aquella lejana desdicha por los excesos de la raz\u00f3n es un defecto que aqu\u00ed no llega y esta mujer inteligente, prudente y discreta lo acusa cada vez que viene a Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">As\u00ed a unos y a otros o\u00ed hablar de Jacques Ancet, poeta, traductor y editor de Valente, al que recordar\u00e1n algunos por sus ediciones de tapas negras en C\u00e1tedra o su inolvidable conferencia en la Residencia de Estudiantes sobre la voz y el dolor en la obra de su artista preferido. Tambi\u00e9n desde Suiza ha realizado una de las tareas cr\u00edticas m\u00e1s agudas que he le\u00eddo sobre este autor, privilegio de mi biblioteca. \u00abY con voz lenta, reuni\u00f3 lo disperso; sum\u00f3 gestos y nombres, calor de tantas manos, y luminosos d\u00edas, en un solo suspiro&#8230;\u00bb, poema en el que recal\u00e9 y s\u00f3lo entend\u00ed gracias a los comentarios de Ancet. Ese, y no el habitual cogotazo o pellizco de monja, es el mejor regalo que puede brindarle un buen cr\u00edtico al lector lentamente perspicaz y sin embargo apresurado que somos todos, pero la d\u00e1diva se nos presenta siempre huidiza y cara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Con estos antecedentes, era l\u00f3gico que tarde o temprano tropezara con Rafael Jos\u00e9 D\u00edaz (Santa Cruz de Tenerife, 1971), qui\u00e9n desde hace cuatro a\u00f1os vive en Gran Canaria y que hace poco present\u00f3 en el C\u00edrculo de Bellas Artes de Madrid sus dos \u00faltimas traducciones, de la mano -como no pod\u00eda ser de otra manera- de Jacques Ancet. Una se titula \u00abLa oscuridad\u00bb, del tambi\u00e9n poeta Philippe Jacottet (Moudon, Suiza, 1925), en la preciosa editorial Artemisa nik\u00e9, donde narra con sutileza el desencanto de un disc\u00edpulo que contempla el crep\u00fasculo de su maestro. La otra es \u00abPara un cosechador\u00bb (Editorial La Gar\u00faa), que en igualmente bella factura contiene el c\u00e9lebre poema \u00abDrag\u00f3n\u00bb del suizo Gustave Roud (1897-1976), del que tanto se o\u00eda hablar y que hace honor a su fama.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">D\u00ecaz ya hab\u00eda sido el primero en Espa\u00f1a en publicar el \u00abRequiem\u00bb de Roud y fue Jorge Rodr\u00edguez Padr\u00f3n qui\u00e9n di\u00f3 a conocer esta peque\u00f1a joyita que debi\u00f3 seducir tanto al editor aragon\u00e9s Ra\u00fal Herrero -con quien comparto gustoso la gloria ef\u00edmera y p\u00e1nica de haber editado un libro de Fernando Arrabal- que decidi\u00f3 incluir a Rafael Jos\u00e9 en la antolog\u00eda \u00abPoes\u00eda pasi\u00f3n. Doce j\u00f3venes poetas espa\u00f1oles\u00bb (Libros del Innombrable, 2005). En ella tambi\u00e9n figura el canario Paco Le\u00f3n y para rematar estas noticias de la Villa y Corte hay que anotar otra feliz casualidad: \u00e9ste \u00faltimo y Alejandro Krawietz -autor de la \u00faltima antolog\u00eda sobre Angel Crespo- presentaron en el mismo C\u00edrculo sus revistas y libros (soy simple degustador y ferviente coleccionista de \u00abPiedra y Cielo\u00bb y \u00abVulcane\u00bb). Desde el \u00e1ngulo oscuro, ellos hacen que el Archipi\u00e9lago emita una lucecita al resto del mundo con trazos de calidad y sorpresa, modernidad y tradici\u00f3n, innovaci\u00f3n y cosmopolitismo. Y est\u00e1n subiendo con ella a las m\u00e1s altas cumbres, tambi\u00e9n suizas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un a\u00f1o y medio antes de morir en Ginebra (Suiza), conoc\u00ed al poeta Jos\u00e9 Angel Valente. 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