{"id":391,"date":"2013-06-17T13:26:42","date_gmt":"2013-06-17T11:26:42","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=391"},"modified":"2013-06-17T13:26:42","modified_gmt":"2013-06-17T11:26:42","slug":"los-nenufares-de-villaespesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=391","title":{"rendered":"Los nen\u00fafares de Villaespesa"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_392\" aria-describedby=\"caption-attachment-392\" style=\"width: 143px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/villaespesa.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-392\" alt=\"Alvar, por C. H. Valera\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/villaespesa.jpeg\" width=\"143\" height=\"200\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-392\" class=\"wp-caption-text\">Alvar, por C. H. Valera<\/figcaption><\/figure>\n<p>El profesor Manuel Alvar, que recibi\u00f3 en su despacho de la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua a CORDEL pocas semanas antes de su fallecimiento, realiza en este art\u00edculo -\u00abDe los jardines modernistas: ninfeas, nen\u00fafares y nelumbos\u00bb- un recorrido hist\u00f3rico, de car\u00e1cter ling\u00fc\u00edstico y literario, por el \u00e1mbito de la flora ex\u00f3tica que acabar\u00eda caracterizando a los modernistas. Partiendo de una an\u00e9cdota ap\u00f3crifa referida a Unamuno y a Francisco Villaespesa, el autor profundiza en estas materias desde una perspectiva original y desmitificadora. Sirvan estas l\u00edneas como homenaje al maestro de la filolog\u00eda y, del mismo modo, al poeta de <em>La copa del rey de Thule<\/em>.<\/p>\n<p><b><span style=\"font-size: small;\">Manuel Alvar<\/span><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Un d\u00eda, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez hablaba con Ricardo Gull\u00f3n sobre poes\u00eda; llegados a un punto, el creador devanaba un hilo que le era muy querido:<br \/>\n\u00abLa gente retiene del modernismo los vicios: cisnes, princesas, nelumbos, el oropel de Versalles&#8230; Pero es absurdo juzgar una escuela por los disparates de los decadentes y los imitadores, que s\u00f3lo aciertan a imitar lo f\u00e1cil, los elementos viciosos que accidentalmente surgen en la creaci\u00f3n de los grandes [&#8230;] Insisto en considerar a Unamuno como el m\u00e1s grande de los modernistas, por lo teol\u00f3gico de su modernismo. Y en \u00e9l no hay nelumbos\u00bb.\u00a0<!--more--><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nEl poeta ha visto bien: hay elementos viciosos que accidentalmente surgen y que son imitados. B\u00e1stenos con esto. Los tales elementos se delatan f\u00e1cilmente en el vocabulario, y nos quedamos ahora con nelumbos. El modernismo tuvo sus debilidades por un mundo ex\u00f3tico en el que flores consideradas extra\u00f1as ven\u00edan a crear un ambiente lleno de sugerencias. All\u00ed, en el modernismo espa\u00f1ol, est\u00e1n las ninfeas, nen\u00fafares, nelumbos de Rub\u00e9n Dar\u00edo, en el lago de los cisnes, bajo las estatuas. Se ha contado: paseaban juntos Unamuno y Villaespesa: \u00ab\u00bfQu\u00e9 flores son esas, don Miguel?\u00bb -\u00abLos nen\u00fafares de sus sonetos\u00bb.<br \/>\nPero las palabras tienen m\u00e1gicas resonancias que dicen m\u00e1s que las existencias reales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b><span style=\"color: #993300;\">NEN\u00daFAR<\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\"><br \/>\nLa<span style=\"font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">palabra procede de la forma \u00e1rabe nayn\u00fbfar, consta en el Calila (mitad del siglo XII) y su empleo no ha presentado interrupci\u00f3n a lo largo de nuestra historia ling\u00fc\u00edstica, aunque tendremos que hacer diversas observaciones. As\u00ed por ejemplo, la etimolog\u00eda debe remontarse al persa, del que la tomaron los \u00e1rabes bajo la forma nayl\u00fbfar o nil\u00fbfar, que debieron actuar para que se conformara el extremo nilofar, documentado -s\u00f3lo- en Chirino ; por tanto, habr\u00e1 que pensar en un \u00e1rabe espa\u00f1ol nain\u00fbfar, \u00fanica forma que puede dar nuestro nen\u00fafar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nAs\u00ed pues, ni la etimolog\u00eda de la palabra, ni su identificaci\u00f3n, han planteado especiales problemas. Si acaso ciertas matizaciones de t\u00e9cnica diccionarista y poco m\u00e1s. Por ejemplo: la Real Academia acogi\u00f3 la voz en sus inventarios desde 1734:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\n\u00abPlanta que nace en las lagunas y estanques y nada encima del agua [&#8230;] La flor es blanca y semejante al lirio, con unas hebras en medio como las del azafr\u00e1n [&#8230;] Hay otra especie que se diferencia en ser la ra\u00edz blanca y la flor amarilla. Una y otra la llaman tambi\u00e9n nymphea por criarse en las aguas con alusi\u00f3n a las nymphas\u00bb.<br \/>\nY en la de 1899 se redujo todo a unos escuetos, e imprescindibles, elementos: \u00abEs com\u00fan en Espa\u00f1a en las aguas de poca corriente y se cultiva en los estanques de los jardines\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nTeniendo en cuenta lo que acabo de decir, podemos tener bastante seguridad en las equivalencias que los tratadistas hacen a una flor bien conocida; de ellas, se repite su correspondencia con la \u00abnymphea arbor\u00bb, seg\u00fan hace Nebrija y con \u00e9l Laguna, Crist\u00f3bal Acosta o los bot\u00e1nicos modernos. En cuanto a las variedades, se se\u00f1alan la blanca (Nymphea alba) y la amarilla (Nuphar luteum).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nM\u00e9dicos, bot\u00e1nicos y naturalistas conocieron los nen\u00fafares y hablaron de su aprovechamiento, del mismo modo que nos hab\u00edan contado las aplicaciones de sus heter\u00f3nimas las ninfeas. Ya en la antigua Sevillana medicina de Juan de Avi\u00f1\u00f3n , los nen\u00fafares se empleaban con otros sahumerios para purificar el aire; Chirino, en Menor da\u00f1o de la medicina los mezcla con aceite a\u00f1ejo para su conservaci\u00f3n y los aplicaba como somn\u00edferos, mientras que Gordonio los cre\u00eda eficaces para las dolencias de cabeza, si se mezclaban con aceite violado; adem\u00e1s, en purgas los recomendaba el doctor L\u00f3pez de Villalobos y para diversos usos Vigo, Jubera, V\u00e9lez de Arciniega o Fontecha . Posiblemente, el nombre no se asoci\u00f3 a ninguna apasionada dolencia, como ocurri\u00f3 con las ninfeas, ni priv\u00f3 de placeres ven\u00e9reos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nCuanto vengo aduciendo, de una u otra manera nos habla de la vitalidad de la palabra nen\u00fafar en espa\u00f1ol, sea en cient\u00edficos antiguos o en venerables lexic\u00f3grafos; pero su presencia hab\u00eda comenzado en el siglo XIII, cuando en el Calila e Dimna se pudo leer bellamente: \u00abS\u00f3 en esto commo la abeja que se asienta en la flor del nen\u00fafar, e p\u00e1gase della, e olvida la ora en que se debe bolar, e \u00e7ierra sobre ella la flor, e muere. Ca se abre quando nas\u00e7e el sol, e se \u00e7ierra quando se pone\u00bb . Desde el siglo XIII la palabra ha vivido con una presencia m\u00e1s o menos activa, pero, al parecer, nunca extinguida. Sin embargo, en el siglo XIX revivi\u00f3 su uso: Am\u00f3s de Escalante, Rosal\u00eda de Castro, el guatemalteco Juan Di\u00e9guez, Juli\u00e1n del Casal . Pero fue en el modernismo cuando la palabra entr\u00f3 en el comercio activo de la lengua (Rod\u00f3, Herrera y Reissig, Valencia) y sirvi\u00f3 para caracterizar a un tipo de poetas; en la Cr\u00edtica ef\u00edmera, de Julio Casares (1919), se retrataba as\u00ed al esp\u00e9cimen del g\u00e9nero:\u00bbera, seg\u00fan el vulgo literario [&#8230;], un &#8216;melenudo&#8217; que hac\u00eda versos cojos y escrib\u00eda nen\u00fafar, lilial, glauco\u00bb (p\u00e1g. 55); y Mariano de Cavia hablar\u00eda de los \u00abj\u00f3venes poetastros que con todos sus asfodelos, lib\u00e9lulas, nen\u00fafares, gemas de aurora y gamas del ocaso, son sucesores directos de aquellos ingenios del hijo y el prolijo, del padre y el taladre\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nTras el modernismo, la palabra se afianz\u00f3 y ha quedado como poetismo , bien que su uso pueda mostrar a veces un pique de iron\u00eda . Sin embargo, su uso en arqueolog\u00eda y su presencia en diccionarios de provincianismos son testimonio de una arraigo y de una difusi\u00f3n que superan los estrechos l\u00edmites de una escuela literaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b><span style=\"color: #993300;\">LOS CAMINOS DE &#8216;NEN\u00daFAR&#8217;<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nLa\u00a0<\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">vieja documentaci\u00f3n espa\u00f1ola de la voz creo que obliga a plantearse con rigor vaguedades que figuran en los diccionarios, porque no basta con decir que el italiano nen\u00f9faro o nen\u00f9fero viene \u00abdal lat. medv. nenufar che \u00e8 dall\u00b4ar. ninufar\u00bb, porque seguimos sin saber c\u00f3mo pas\u00f3 del \u00e1rabe al lat\u00edn medieval, por m\u00e1s que s\u00ed, el lat\u00edn medieval conociera la voz: en provincias remotas, como las Islas Brit\u00e1nicas, se usaron nenuphar (1250), ninufer (1414), nenupharinus &#8216;made of water-lily&#8217; (1250), en sus textos latinos , aunque Du Cange no atestig\u00fce el nombre de la flor en la baja latinidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nCreo, pues, que deben asentarse dos hechos distintos: el origen y propagaci\u00f3n de la voz nen\u00fafar en las lenguas de occidente, y su empleo como t\u00e9rmino testimonial de los modernistas. En espa\u00f1ol la voz se us\u00f3 desde el Calila, pero nuestro viejo texto la tom\u00f3 de una forma \u00e1rabe regional, pues de nayl\u00fbfar o nil\u00fbfar no hubiera salido nen\u00fafar, y es esta forma regional la que prest\u00f3 su -n- al franc\u00e9s (en el propio siglo XIII) y al italiano (siglo XIV). Habida cuenta que el lat\u00edn brit\u00e1nico us\u00f3 (tambi\u00e9n en el siglo XIII) formas derivadas del \u00e1rabe regional, hay que inferir en una antigua difusi\u00f3n de la voz. El foco originario de la variante regional tuvo que ser la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, como sospecha Corominas, pues es el camino por donde se transmiten los arabismos hacia occidente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nPor tanto, en Espa\u00f1a habr\u00e1 que pensar cuando hablemos de la forma del arabismo y de su ulterior difusi\u00f3n, pues en ella se dio el encuentro de las dos culturas, de ella procede un antiguo testimonio y una vitalidad de la palabra superior y mantenida durante siglos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nAhora bien, otra cuesti\u00f3n es la del empleo modernista. Una cuidada lectura en dos poetas muy amados por los seguidores de la escuela (Banville y Verlaine ) aclara mucho las cosas. En un poema de 1844, el primero de ellos nos da una especie de esp\u00e9cimen para nuestros intereses:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Le nymphaea, l&#8217;iris, le n\u00e9nufar mouvant,<br \/>\nLe bleu myosotis et la pervenche sombre<br \/>\nPenchent \u00e9tiol\u00e9s, ou meurent sous cette ombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Referencia que puede completarse con otra:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Les n\u00e9nufars, dans la mare d\u00e9serte,<br \/>\nFleurissaient sur les eaux.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">Pienso que las cosas han quedado claras: un arabismo espa\u00f1ol pas\u00f3 a la literatura romance de la Pen\u00ednsula y su caminar empez\u00f3 por una obra harto significativa, los cuentos orientales de Calila e Dimna. Despu\u00e9s, y no podemos olvidar el prestigio de los m\u00e9dicos de Al-Andalus, la palabra migr\u00f3 hacia Europa, donde fue acogida en la literatura cient\u00edfica desde el siglo XIII. All\u00ed, al margen de las hablas vivas, tuvo su l\u00e1nguido vivir en franc\u00e9s, en italiano, en ingl\u00e9s. En Espa\u00f1a su fortuna tambi\u00e9n fue grande entre f\u00edsicos, boticarios y naturalistas; pero en los diccionarios cont\u00f3 siempre desde que Nebrija la acogi\u00f3. As\u00ed las cosas, probablemente los nen\u00fafares espa\u00f1oles no hubieran gozado de gran prestigio literario si no hubiera sido por el modernismo, pues los poetas de nuestro siglo XIX no hubieran resucitarla de no haber contado con el prestigio de la literatura francesa. Y all\u00ed s\u00ed, en un par de calas, encontramos que los nen\u00fafares hab\u00edan conseguido acceder a poetas que fueron bien familiares a los nuestros y, gracias a ellos, el nombre de la flor se reimport\u00f3 con un marchamo de prestigio literario. [&#8230;]<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b><span style=\"color: #993300;\">SIGNIFICADO Y SIGNIFICANTES<\/span><\/b><br \/>\nLas<\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">\u00a0ninfe\u00e1ceas son plantas acu\u00e1ticas que, a su belleza, unen un complejo simbolismo en religiones ex\u00f3ticas. No extra\u00f1a que impresionaran a poetas y pintores. Pero la gran familia comprende tres subfamilias: las ninfeoideas, las nelumboideas y las camboideas; s\u00f3lo las dos primeras han interesado a los poetas, que han podido hermanarlas en sus evocaciones. Un simple problema de nomenclatura afecta a ninfeas y nen\u00fafares. Se trata de la misma flor cuyo nombre tiene motivaciones distintas. Dentro de la subfamilia bot\u00e1nica delas ninfe\u00e1ceas hay otra planta, el loto, con variedades propias de Asia y Egipto. As\u00ed pues, ninfeas, nen\u00fafares y lotos no se diferenciaban para los poetas m\u00e1s que por el nombre: su floraci\u00f3n bell\u00edsima y ex\u00f3tica vino a ornamentar un tipo de literatura que nosotros llamamos modernista, que apenas hizo otra distinci\u00f3n entre las especies que la de cargar a cada una de estas palabras de los sentidos mel\u00f3dicos o intencionales con que el poeta las dotaba. Despu\u00e9s aparecieron subsidiariamente los nelumbos, flores de la misma familia, pero de subfamilia distinta. No parece que intencionalmente se viera en ellos otra cosa que un nombre evocador: bot\u00e1nicamente, hay nelumbos blancos y amarillos, como los nen\u00fafares o ninfeas; se les consider\u00f3 como \u00abuna especie de loto\u00bb, y todo vino a borrar unas diferencias t\u00e9cnicas harto escasas, pero que nada significaban ni para el poeta ni para quien no fuera un consumado especialista. Ninfeas, nen\u00fafares, nelumbos y lotos quedaban, pues, hermanados en su significado: &#8216;plantas acu\u00e1ticas, de bella presencia y propias de pa\u00edses ex\u00f3ticos&#8217;. Y en este momento se conforma un sentido literario del que no podemos prescindir si queremos entender qu\u00e9 signific\u00f3 este mundo extra\u00f1o y, adem\u00e1s, tan complejo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #993300; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b>EN DEFENSA DE LOS MODERNISTAS<\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nHe<\/span><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\">\u00a0partido de un texto de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez en el que se justificaba lo que de apariencias externas se vio en el modernismo. Pero el gran poeta carg\u00f3 en la cuenta de Rub\u00e9n una sarta de bellas flores, ninfeas, nen\u00fafares, nelumbos. Bajo la apariencia ex\u00f3tica de un jard\u00edn oriental, el vocabulario modernista que tantos rechazos habr\u00eda de tener. No es aqu\u00ed donde debo decir qu\u00e9 era verdadero y qu\u00e9 falso y qu\u00e9 vieron los contempor\u00e1neos para extra\u00f1ar o ridiculizar a un determinado vocabulario. Porque mucho tiempo despu\u00e9s del Rub\u00e9n galante a\u00fan ca\u00edan bohordos de censura sobre las flores extra\u00f1as. Pero, \u00bfesto era justo? \u00bfO, cuando menos, exacto? Porque tras leer miles y miles de p\u00e1ginas modernistas resulta que esas palabras apenas si cuentan algo. La pregunta podr\u00eda formularse de otra manera, \u00bfpor qu\u00e9 el ataque contra lo que apenas si cont\u00f3? M\u00e1s a\u00fan, y acepto mis descuidos de lectura, mis fatigas en la rebusca, nen\u00fafares no aparecen en Villaespesa, por m\u00e1s que Unamuno los convirtiera en una categor\u00eda con que desde\u00f1ar a los modernistas. La an\u00e9cdota, a la vista de la realidad, tiene todos los visos de ser falsa; porque aunque alg\u00fan nen\u00fafar se me haya escapado, no podremos creerlo caracterizador de un modo po\u00e9tico. Lo que ha ocurrido es que hubo en los modernistas un innegable exotismo que ten\u00eda muy poco de original, y en un mundo poblado de elementos fant\u00e1sticos (princesas, lagos, cisnes, ensue\u00f1os) las flores fueron un referente inmediato. Flores en mil poemas, pero, tantas y tantas veces, sin la concreci\u00f3n de su nombre, y eso que las ocasiones no faltaron. Fue suficiente que ninfea se usara en un poema de Juli\u00e1n del Casal, que nen\u00fafar apareciera, s\u00ed, en muchos modernistas y se olvidaran que tambi\u00e9n era voz rom\u00e1ntica y postrom\u00e1ntica, que nelumbo tuviera una fugac\u00edsima aparici\u00f3n en Rub\u00e9n Dar\u00edo para que las tres flores fueran un testimonio de escuela, cuando tan poco la usaron los poetas de la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><b><span style=\"color: #993300;\">RESUMEN Y CONCLUSIONES<\/span><\/b><br \/>\nNinfea &#8216;flor acu\u00e1tica&#8217;, es palabra conocida en espa\u00f1ol desde la traducci\u00f3n de Plinio hecha antes de 1624 por Jer\u00f3nimo de Huerta, el nombre sigui\u00f3 con vitalidad entre los bot\u00e1nicos y de ellos pudieron tomarlo los poetas decadentes. Sin embargo, de no haber sido por el prestigio dela poes\u00eda francesa, probablemente la resurrecci\u00f3n de la palabra o, al menos, su incorporaci\u00f3n como t\u00e9rmino po\u00e9tico dudo que hubiera podido producirse: en nuestra poes\u00eda Ninfeas fue el t\u00edtulo de un libro de Juan Ram\u00f3n (1900), enriquecido con un bello soneto de Rub\u00e9n, pero Juan Ram\u00f3n no invent\u00f3 nada; el t\u00edtulo se lo brind\u00f3 Valle-Incl\u00e1n que debi\u00f3 leerlo en Juli\u00e1n del Casal o en alg\u00fan poeta franc\u00e9s. Como he dicho en otra parte, las Nymph\u00e9es de Monet no pudieron condicionar a nuestro modernismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nA pesar de su tradici\u00f3n cient\u00edfica, ninfeas no fue palabra que tuviera cabida en el l\u00e9xico com\u00fan o literario; contra su difusi\u00f3n estaba una serie no escasa de t\u00e9rminos populares y otro (nen\u00fafar), bellamente evocador, que ten\u00eda una larga tradici\u00f3n literaria. Pero nen\u00fafar tampoco afect\u00f3 mucho a una lengua m\u00e1s o menos generalizada. Pero, frente a ninfea, nen\u00fafar se sinti\u00f3 como palabra m\u00e1s arraigada y, en efecto, desde 1734, el diccionario acad\u00e9mico define \u00e9sta y a ella refiere ninfea, y los bot\u00e1nicos la consideran como t\u00e9rmino m\u00e1s conocido. Pero si ninfea fue una voz salvada del olvido gracias a una imitaci\u00f3n francesa, otro tanto cabr\u00eda decir de los nen\u00fafares, por m\u00e1s que \u00e9stos contaran con su viej\u00edsima documentaci\u00f3n en el Calila e Dimna, con un uso tenaz en la literatura cient\u00edfica, con un buen conocimiento de los diccionaristas y con un empleo reiterado por los poetas postrom\u00e1nticos; sin embargo, y a pesar de su marchamo dentro de nuestra tradici\u00f3n, nen\u00fafar fue otra vez de esas voces sentidas como caracterizadoras de un quehacer ocasional. M\u00e1s a\u00fan, alg\u00fan lexic\u00f3grafo de la categor\u00eda de Julio Casares olvidaba todo para sacar de las baratijas de la escuela unos nen\u00fafares con que se caracterizaba a los poetas \u00abmelenudos\u00bb; bien es cierto que se dice \u00abseg\u00fan el vulgo literario\u00bb, pero tambi\u00e9n el vulgo literario repugnaba del endecas\u00edlabo de gaita gallega y Men\u00e9ndez Pelayo pon\u00eda las cosas en su punto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;\"><br \/>\nNen\u00fafar tuvo una larga migraci\u00f3n por Europa ya desde el siglo XIII. Pero los caminos de su peregrinar comenzaron en Espa\u00f1a con la forma del \u00e1rabe regional nain\u00fafar, \u00fanica de la que pueden salir el lat\u00edn medieval ingl\u00e9s, el franc\u00e9s, el italiano y, por supuesto, el espa\u00f1ol. Si en franc\u00e9s alcanz\u00f3 un gran prestigio literario, fue muy tarde, bien entrado el siglo XIX, y el uso de poetas como Banville o Verlaine o Mor\u00e9as decidir\u00eda la propagaci\u00f3n de nen\u00fafar entre los poetas modernistas. Con ello nen\u00fafar cohonestar\u00eda la vieja tradici\u00f3n espa\u00f1ola con la moda ocasional tra\u00edda de Francia.<\/span><\/p>\n<p><b>[Fuente: Extraido de Serta Philologica , F. L\u00e1zaro Carreter, t. I,<br \/>\nEstudios de ling\u00fc\u00edstica y lengua literaria, Madrid, C\u00e1tedra, 1983, pp. 23-46]<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El profesor Manuel Alvar, que recibi\u00f3 en su despacho de la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua a CORDEL pocas semanas antes de su fallecimiento, realiza en este art\u00edculo -\u00abDe los jardines modernistas: ninfeas, nen\u00fafares y nelumbos\u00bb- un recorrido hist\u00f3rico, de car\u00e1cter ling\u00fc\u00edstico y literario, por el \u00e1mbito de la flora ex\u00f3tica que acabar\u00eda caracterizando a los modernistas. Partiendo de una an\u00e9cdota ap\u00f3crifa referida a Unamuno y a Francisco Villaespesa, el autor profundiza en estas materias desde una perspectiva original y desmitificadora. Sirvan estas l\u00edneas como homenaje al maestro de la filolog\u00eda y, del mismo modo, al poeta de La copa del rey de Thule. Manuel Alvar Un d\u00eda, Juan<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[103,104],"class_list":["post-391","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cordel-de-extraviados-2","tag-manuel-alvar","tag-villaespesa"],"views":3521,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=391"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":393,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/391\/revisions\/393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}