{"id":412,"date":"2013-06-17T13:45:03","date_gmt":"2013-06-17T11:45:03","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=412"},"modified":"2013-06-17T13:49:53","modified_gmt":"2013-06-17T11:49:53","slug":"barrio-judio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=412","title":{"rendered":"La Chanca: Barrio jud\u00edo"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<figure id=\"attachment_413\" aria-describedby=\"caption-attachment-413\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/bjudio.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-413\" alt=\"La Chanca, por Carlos P\u00e9rez Siquier\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/bjudio.jpeg\" width=\"200\" height=\"129\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-413\" class=\"wp-caption-text\">La Chanca, por Carlos P\u00e9rez Siquier<\/figcaption><\/figure>\n<p>Florentino Castro Guisasola (Oviedo, 1893-Almer\u00eda, 1945), fil\u00f3logo y erudito, disc\u00edpulo de Men\u00e9ndez Pidal, es un caso paradigm\u00e1tico de autor cuya val\u00eda intelectual es inversamente proporcional al nivel de conocimiento popular. El siguiente texto reproduce dos art\u00edculos publicados en La Independencia, los d\u00edas 27 y 28 de marzo de 1935, que dan muestra de su inter\u00e9s por aspectos hist\u00f3ricos de la ciudad que lo acogi\u00f3 y de la cual no quiso nunca marchar, a pesar de reiterados requerimientos acad\u00e9micos que lo reclamaban fuera de una tierra aislada.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p><b>Florentino Castro Guisasola<\/b><\/p>\n<p>Separada del cerro de la Alcazaba y del barrio de San Ant\u00f3n y plaza de Pav\u00eda por la Rambla del Puerto, llamada oficialmente de Maromeros, se alza a orillas del muelle pr\u00f3xima a la escollera de poniente la reducida pero populosa barriada de San Roque.<br \/>\nAntiguamente se denominaba barrio de la Chanca, o simplemente La Chanca, como se ve por el Acta del Cabildo Catedral de 11 de mayo de 1674 en que \u00abse autoriza a los Curas de San Sebasti\u00e1n para que digan misa en La Chanca a la gente de la Almadraba\u00bb.<br \/>\nPor cierto que ese nombre de la Chanca no siempre ha sido entendido. As\u00ed no ha mucho lo he visto explicar como corrupci\u00f3n de \u00abcharca\u00bb porque por su rambla hasta hace muy poco penetraba formando un rebal\u00edo el mar. Y don Francisco Jover, en Las calles de Almer\u00eda (1913), despu\u00e9s de anotar que seg\u00fan don Leopoldo Eguilar en su Glosario etimol\u00f3gico chanca es \u00abchancla\u00bb en castellano, a\u00f1ade que \u00abseg\u00fan Simonet es corrupci\u00f3n de &#8216;zanca&#8217; y parece lo m\u00e1s acertado\u00bb.<br \/>\nNada m\u00e1s desacertado, sin embargo. Ll\u00e1mase \u00abchanca\u00bb en los pueblos del litoral de Andaluc\u00eda la barriada, casas y almacenes de la salaz\u00f3n de pescados, y as\u00ed Horozco en su Historia de C\u00e1diz la define: \u00abcasa o almac\u00e9n donde se guardan las barcas y dem\u00e1s pertrechos de la almadraba, y donde est\u00e1n las pilas donde se sala, se embarrila y se guarda el at\u00fan\u00bb, y la misma explicaci\u00f3n ha dado recientemente el se\u00f1or Alcal\u00e1, Vocabulario Andaluz (And\u00fajar, 1934), en la voz \u00abchanca\u00bb: \u00abReuni\u00f3n de edificios en una almadraba; pila o aljibe descubierto para poner el pescado en salmuera en las f\u00e1bricas de salaz\u00f3n\u00bb.<br \/>\nEs por lo tanto t\u00e9rmino propio de las almadrabas; y que la de Almer\u00eda estaba junto a San Roque se desprende del acta capitular antes citada.<br \/>\nA\u00fan hoy d\u00eda en Almer\u00eda en la Almadraba de Monteleva junto al Cabo de Gata hemos o\u00eddo decir \u00abenchancarse el pescado\u00bb, cuando se mete entre las muelas.<br \/>\nEn cuanto a la barriada y rambla de La Chanca, siempre han tenido -no s\u00e9 con qu\u00e9 fundamento s\u00f3lido- fama de atesorar grandes riquezas. A la primera (llamada tambi\u00e9n barrio de la juder\u00eda) se la calificaba en 1884 en la Revista de Almer\u00eda (p\u00e1g. 570) de \u00abcentro de tesoros de grande estima\u00bb. Y por lo que hace a la rambla, no una sino muchas veces lo ha dicho nuestro actual cronista, llam\u00e1ndola a la morisca \u00abCuades-al-Kassaubah o Rambla del Tesoro\u00bb y tambi\u00e9n \u00abBarranco del Caballar, palabra esta \u00faltima que procede por corrupci\u00f3n de la voz \u00e1rabe Kassaubah, o sea sitio rec\u00f3ndito y defendido, donde el rey guardaba tesoros y riquezas\u00bb (Santisteban, Historia de la Alcazaba) y por ella supone que vino a Almer\u00eda en 1489 la reina Cat\u00f3lica, pues afirma en su Historia cronol\u00f3gica que entr\u00f3 el ej\u00e9rcito dividido: una parte con el Rey Fernando por la carretera que ven\u00eda por el Chuche, atravesando los montes de los Callejones, y otra con la Reina Isabel I por el Barranco del Caballar, corrupci\u00f3n de la palabra Kassaubah, tesoro\u00bb.<br \/>\nSea o no fant\u00e1stico esto de las riquezas de La Chanca quiz\u00e1s debido a hallazgos en las sepulturas de que ya hablaremos, lo que no cabe dudar es que era el cuartel de la poblaci\u00f3n habitado por los jud\u00edos, y que su actual parroquia de San Roque -ermita antiguamente- fue en \u00e9pocas anteriores una mezquita aut\u00e9ntica.<br \/>\nEsto \u00faltimo lo dice y prueba Orbaneja en su Almer\u00eda ilustrada (p\u00e1g. 137 de la primera parte) y a su testimonio me remito. Tambi\u00e9n \u00e9l nos ense\u00f1a que all\u00ed estuvo enclavada la juder\u00eda, pero este punto merece p\u00e1rrafo aparte.<br \/>\nQue el barrio de la juder\u00eda de Almer\u00eda estaba situado \u00abal otro lado de la Rambla del Puerto\u00bb o de la Chanca, y que fue uno de los destruidos por el terremoto de 1522, lo dice expresamente Mariano J. De Toro en su Memorial de las vicisitudes de Almer\u00eda (1849, p\u00e1g. 8).<br \/>\nAntes de \u00e9l Orbaneja, hablando de las ermitas que permanec\u00edan en su tiempo, nombra \u00abla de San Roque, en situaci\u00f3n que llaman la Chanca, a la entrada de la Juder\u00eda\u00bb, \u00aben el sitio que hoy (fines del siglo XVII) llaman la juder\u00eda\u00bb, dice m\u00e1s adelante.<br \/>\nNo sin fundamento el infatigable y celoso cronista de nuestra ciudad en una Descripci\u00f3n de Almer\u00eda durante la dominaci\u00f3n \u00e1rabe que public\u00f3 en 1931 (disfrazando con vocablos ar\u00e1bigos, mediante ayuda -creo- del arabista Gestoso, los nombres cristianos de esta poblaci\u00f3n), no sin raz\u00f3n -digo- mi querido amigo Santisteban entre las divisiones de Almer\u00eda coloca la que \u00e9l denomina \u00abel Mel-lah o Hauma Li-a-hud (en cristiano: distrito o barrio de los jud\u00edos), encerrado entre murallas y torres, pasando el Cuades-al Kassaubah o Rambla del Tesoro: dicho barrio jud\u00edo comprend\u00eda el actual de San Roque (hasta aqu\u00ed estamos de acuerdo), y seg\u00fan afirma el cronista Jover (y era menester que lo hubieran probado) ten\u00eda en san Ant\u00f3n su sinagoga o Mesel-la Li-a-hud (iglesia de los jud\u00edos), aunque estaba fuera (bien se ve) del contorno del Mel-lah y con puerta de entrada (\u00bf\u00e9ste o la sinagoga?) por donde hoy se llama calle de Terriza, seg\u00fan comprueba el arco de herradura a\u00fan existente\u00bb.<br \/>\nPrescindiendo de este antiqu\u00edsimo arco de herradura, que confieso no he logrado contemplar, tiene raz\u00f3n completa mi excelente amigo en situar la juder\u00eda -como Toro y Orbaneja- en el barrio de San Roque.<br \/>\nEntonces \u00bfno hay quien afirma que el altozano o llano que se yergue a un lado de la Rambla de la Chanca frente a la calle o Casas de Terriza es una necr\u00f3polis mora y no jud\u00eda? Y \u00bfno hay tambi\u00e9n quien opina que aquello m\u00e1s bien que un camposanto debi\u00f3 ser un barrio con viviendas de los que hundi\u00f3 el movimiento s\u00edsmico de 1522?<br \/>\nTal dicen, mas no s\u00e9 con qu\u00e9 raz\u00f3n concluyente.<br \/>\nQue aquello es un cementerio parecen comprobarlo los numerosos cad\u00e1veres encontrados all\u00ed y las camarillas -a modo de sepultura- desenterradas no ha mucho y ahora a flor de tierra. En verdad que es sorprendente la factura, grosor y enlucido de los muros que separan esos compartimentos, y que hist\u00f3ricamente es posible lo de la barriada soterrada por la sacudida tel\u00farica; pero una tradici\u00f3n constante asegura que es necr\u00f3polis. Y que ser\u00eda hebrea, y no mora, se arguye de su emplazamiento en la barriada jud\u00eda.<br \/>\nSobre ambos extremos, mientras una seria excavaci\u00f3n (que ser\u00eda interesant\u00edsima seg\u00fan nuestra creencia) no los esclarezca del todo, estimamos que arroja bastante luz el siguiente pasaje de Orbaneja (parte I, p\u00e1g. 147):<br \/>\n\u00abHallo confirmada esta tradici\u00f3n (la de que reci\u00e9n fundado el Convento de Santo Domingo hubo en \u00e9l estudios de las lenguas ar\u00e1biga y hebrea) en el sitio que hoy llaman la Juder\u00eda, la cual est\u00e1 debajo de la Alcazaba con el resguardo de su artiller\u00eda: es el sitio muy grande y capaz, cercado de murallas y torres, reconoci\u00e9ndose de ellas su misma antig\u00fcedad\u00bb.<br \/>\n\u00abCerr\u00e1base todas las noches, y, seg\u00fan lo que coge la cerca, cab\u00edan en su distrito m\u00e1s de quinientas casas; y fuera de ellas est\u00e1 una planicie, que baten las orillas del mar (recu\u00e9rdese que el mar entraba por la Chanca), donde ten\u00edan sus sepulcros de argamasa, que hoy cada d\u00eda se descubren; y lo he visto infinitas veces en todo el campo que linda con la Ermita de San Roque, que hoy permanece, donde se hallan innumerables huesos y otros vestigios hebraicos\u00bb.<br \/>\nEstos vestigios desgraciadamente han desaparecido, pero en busca de otros nuevos -hoy que tan alto valor tendr\u00edan- deber\u00eda intentarse una formal exploraci\u00f3n, que creemos pod\u00eda dar gran resultado.<\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda<\/b><br \/>\nFlorentino\u00a0Castro Guisasola dirigi\u00f3 y coste\u00f3 la biblioteca de autores almerienses, en cuya colecci\u00f3n public\u00f3 una Antolog\u00eda de poetas almerienses del s. XIX, con anotaciones bio-bibliogr\u00e1ficas (1935), habiendo dado a las prensas con anterioridad un ensayo titulado Literatas almerienses musulmanas (1932). Cl\u00e1sicos son, por otra parte, sus estudios de cr\u00edtica textual centrados en La Celestina y el Libro de Buen Amor, trabajos admirados por especialistas de la val\u00eda de D\u00e1maso Alonso o Alan Deyermond, si bien su pasi\u00f3n por las ciencias human\u00edsticas le llev\u00f3 a tambi\u00e9n a investigar diversas fuentes de la literatura y la gram\u00e1tica latinas, as\u00ed como el euskera, idioma sobre el cual dej\u00f3 inacabado a su muerte un Diccionario etimol\u00f3gico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florentino Castro Guisasola (Oviedo, 1893-Almer\u00eda, 1945), fil\u00f3logo y erudito, disc\u00edpulo de Men\u00e9ndez Pidal, es un caso paradigm\u00e1tico de autor cuya val\u00eda intelectual es inversamente proporcional al nivel de conocimiento popular. 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