{"id":454,"date":"2013-06-17T14:30:52","date_gmt":"2013-06-17T12:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=454"},"modified":"2013-06-17T16:34:43","modified_gmt":"2013-06-17T14:34:43","slug":"piel-espanola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/?p=454","title":{"rendered":"Piel espa\u00f1ola"},"content":{"rendered":"<p><b><a href=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/lachanca.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-423\" alt=\"lachanca\" src=\"http:\/\/editorialhijosdemuleyrubio.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/lachanca.jpeg\" width=\"129\" height=\"195\" \/><\/a>Carlos Santos.<\/b><\/p>\n<p>Me llamo Carlos Santos Gurriar\u00e1n Guti\u00e9rrez L\u00f3pez Pedraz Gurriar\u00e1n Roman\u00ed Orcazberro Segura G\u00f3mez y soy de aqu\u00ed. Mejor dicho: vivo aqu\u00ed, pues no soy de ning\u00fan lado. La verdad es que , puestos a escoger, lo tendr\u00eda muy dif\u00edcil: resido en el centro de Madrid, ciudad con la que mantengo una intensa relaci\u00f3n amorosa, pero me siento de Almer\u00eda, donde me cri\u00e9 y donde vive lo mejor de mi familia. Hijo de madre gallega, del Barco de Valedoras, y de padre salmantino, de una calle muy cercana al Campo de San Francisco, nac\u00ed en San Cebri\u00e1n de Castro, un pueblo de la ribera zamorana del Esla, que por puro milagro se salv\u00f3 de los embalses. Raono razonablemente bien el catal\u00e1n: pas\u00e9 varios a\u00f1os en Sant Cugat del Vall\u00e8s, empujado por los flujos migratorios de la \u00e9poca, y trabaj\u00e9 para varios peri\u00f3dicos de Barcelona. Siempre que puedo, bajo a Sevilla, a echar un rato con mis parientes y amigos (tengo casa junto al campo del Betis, soy socio del Triana FC y cliente preferencial de Paco Mira, en la Puerta de la Carne) o subo al Pa\u00eds Vasco para comer, beber, cantar y conversar, no siempre en ese orden, con mis amigos y parientes de Algorta, Zum\u00e1rraga, Zar\u00e1uz, Bilbao, Vitoria o Lasarte, gentes y pueblos que quiero con el alma. Claro, que mi alma tambi\u00e9n necesita frecuentes ba\u00f1os de renacimiento en las costas de Valencia y de ternasco en el Pascualillo de Zaragoza. Todos los a\u00f1os, en la noche del Jueves Santo, me encontrar\u00e1 usted con una t\u00fanica negra y un tambor en la rompida de Andorra de Teruel. Pero mi mundo y mi gente no terminan ah\u00ed: tengo un cacho de coraz\u00f3n en Santa Mar\u00eda de Ixc\u00e1n, una aldea de Guatemala donde a\u00fan sufren las secuelas de ese genocidio del que no quiere saber nada nuestra Audiencia Nacional; otro en el condado de Roscommon, al noroeste de Irlanda, y alguno en Loyanghalani, junto al lago Turkana, en la frontera de Kenia con Somalia.. Amo bastante, por cierto, a una se\u00f1orita de Miajadas, provincia de C\u00e1ceres, que a veces me corresponde.<br \/>\nComprendo que se haya saltado usted el engorroso curr\u00edculum, paciente lector, pero le invito a repasar mis apellidos, entre los que hay varios de origen judeo-cristiano, uno medio lusitano, tres vascos de pura cepa y uno de ra\u00edces gitanas que me tiene particularmente orgulloso. No puedo remediarlo: tengo la piel espa\u00f1ola. Como dice en castellano cervantino mi amigo John Maher, irland\u00e9s de Dubl\u00edn, soy un \u00abjo\u00edo espa\u00f1ol\u00bb, me pnga como me ponga, por m\u00e1s que algunos, al inventarse su historia, pretendan de paso reinventar la m\u00eda. Lo siento: Historia no hay m\u00e1s que una y a cada cual le toca la que le toca. La que yo llevo a cuestas, de buena gana, es el resultado de varios siglos de cruces y trasiegos, mezclas y fusiones, subidas y bajadas, culturas y contraculturas, conquistas y reconquistas. Unas ma\u00f1anas amanezco moro y otras cristiano, unas celta y otras ibero, unas romano y otras jud\u00edo, unas payo y otras gitano, unas rife\u00f1o del Norte y otras euskald\u00fan del Sur. \u00bfQu\u00e9 le vamos a hacer? Est\u00e1bamos tan contentos en Almer\u00eda con nuestros barcos de vela, nuestras f\u00e1bricas de seda, nuestras mezquitas y nuestras chilabas cuando llegaron unos tipos de Vizcaya, de Navarra, de Soria y sitios as\u00ed, portando un pend\u00f3n morado, y nos quitaron hasta los apellidos. Que algunos de estos tipos, responsables de que los patron\u00edmicos Vizca\u00edno y Navarro ocupen hoy media gu\u00eda telef\u00f3nica de Almer\u00eda, digan ahora que los conquistamos nosotros a ellos me resulta curios\u00edsimo. Pero tampoco me preocupa demasiado: la leyenda tambi\u00e9n forma parte de la Historia.<br \/>\nMi primer deseo para el tercer milenio es que me dejen ser como soy y a usted le dejen ser como es. Y nos dejen vivir tranquilos, a usted y a m\u00ed, en un lugar y en una sociedad que ni siquiera escogimos pero que al cabo de los a\u00f1os vamos haciendo a nuestra manera: una sociedad abierta, sin man\u00edas, sin muros, sin l\u00edmites, sin escudos. Una sociedad cuyo principal signo de identidad es la mezcla, la fusi\u00f3n, el contacto y el encuentro entre las gentes. Un sociedad donde nadie puede apropiarse de la Historia, donde nadie puede imponernos por la fuerza sus banderas o sus \u00abismos\u00bb (fascismos, estalinismos, liberalismos, fundamentalismos, nacionalismos&#8230;), donde todos somos iguales y diferentes a la vez, y nadie puede ponernos en el debe lo que s\u00f3lo pertenece a nuestro haber: sexo, lugar de nacimiento, ideolog\u00eda, color o religi\u00f3n.<\/p>\n<p>No soy de ninguna parte, pero vivo aqu\u00ed: me gusta. Me gusta porque en este aqu\u00ed m\u00edo, que no es una enso\u00f1aci\u00f3n sino un aqu\u00ed de carne y hueso, no sabemos de exclusiones ni de sectas. En mi mundo, que nace en la barriada del Zapillo, junto al mar Mediterr\u00e1neo, y llega hasta la selva guatemalteca, en las orillas del r\u00edo Ixc\u00e1n, pasando por el barrio viejo de Donosti, vecino del mar Cant\u00e1brico, y por el pub m\u00e1s antiguo de Irlanda, que se llama Brazen Head hotel y mira al r\u00edo Liffey, hay sitio para todos. Pertenezco a este mundo, pero no me pertenece. Pienso, por ejemplo, que el hecho de haber llegado a esto que llamamos Espa\u00f1a unos a\u00f1os o unos siglos antes no me da derecho a cerrarle las puertas a los otros: a esos nuevos espa\u00f1oles que llegan a chorros en las pateras y que nos van a pagar las pensiones, con su trabajo y su esfuerzo, a quienes llegamos antes. Pienso, adem\u00e1s, que nadie tiene derecho a cerrarme a m\u00ed unas puertas que tampoco son suyas: todos somos hijos de la inmigraci\u00f3n y todos, incluidos los nacionalistas terminales (sean vascos, espa\u00f1oles o socuellameses), somos hijos de la mezcla. Mi primer sue\u00f1o, en la portada del milenio, es que tarde o temprano todo el mundo se d\u00e9 cuenta. Cumplido \u00e9se, todos los dem\u00e1s sue\u00f1os m\u00edos de libertad, igualdad y armon\u00eda universal caer\u00e1n por su propio peso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Santos. Me llamo Carlos Santos Gurriar\u00e1n Guti\u00e9rrez L\u00f3pez Pedraz Gurriar\u00e1n Roman\u00ed Orcazberro Segura G\u00f3mez y soy de aqu\u00ed. Mejor dicho: vivo aqu\u00ed, pues no soy de ning\u00fan lado. La verdad es que , puestos a escoger, lo tendr\u00eda muy dif\u00edcil: resido en el centro de Madrid, ciudad con la que mantengo una intensa relaci\u00f3n amorosa, pero me siento de Almer\u00eda, donde me cri\u00e9 y donde vive lo mejor de mi familia. 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