DownloadedFile-2Más de un centenar de textos inéditos componen esta sorprendente obra biográfica en prosa nunca publicada del Premio Nobel de Literatura que ha sido reconstruida con los materiales de su archivo en la Universidad de Río Piedras (Puerto Rico) tras las incompletas reconstrucciones de los años sesenta. Las fotografías que incluye la edición fueron tomadas por el propio poeta o formaban parte de su album personal. 

 

 

INDICE

-Madrid posible e imposible
-Sanatorio del retraido
-La colina de los chopos
-Soledades madrileñas
-Figuraciones
-Disciplina y oasis
-Ascensión (Apéndice)

Puede leer un amplio extracto del libro en Google Books pinchando aquí

FICHA TÉCNICA

Edición: José Luis López Bretones
Prólogo: Andrés Sánchez Robayna
Nota del editor: Federico Utrera
Caract: 320 páginas. 40 fotografías
ISBN: 84-923433-7-0
Precio: 20,4 euros

RESEÑAS Y CRITICAS

elcultural

 

Jaime Siles
(…) Andrés Sánchez Robayna -que nos lo aproxima- explica su experiencia de la Naturaleza, sus vínculos con la poesía europea, su relación con el haikú japonés y algunas otras claves que forman el sistema de esta obra. José Luis López Bretones -que es quién lo edita- describe “el enorme aparato de variantes, desplazamientos, ordenaciones diversas, versiones, correcciones y cambios que se esolapaban y se superponían unos a otros con prodigiosa facilidad”; insiste en las calidades de esta prosa; hace la hisoria de este texto y enumera los distintos títulos por el poeta manejados; propone una cronología relativa y define lo que constituye su aportación: “más de un centenar de textos inéditos”. Por si fuera poco, Federico Utrera le añade unas páginas menos eruditas que beligerantes sibre el más maldeecido que maldito Juan Ramón: unas páginas que salen al paso a algunas de los del 27 (Cernuda) y del 50 (Angel González y Jaime Gil) que hicieron su caricatura y su parodia. (…) Libros de Madrid reúne varias series o secciones de libros: “Madrid posible e imposible”, “Sanatorio del Retraído”, “La colina de los chopos”, “Soledades madrileñas”, “Figuraciones”, “Disciplina y oasis”, y un apéndice: “Ascensión”. En todos ellos asistimos a un milagro de prosa por cuyo fondo diluido desfilan Alfonso Reyes, Pío Baroja, Gómez de la Serna, Moreno Villa, Villaespesa, Rubén Darío, los Machado, las monjas que tanto le tentaron y con las que tan a gusto flirteó (Sor Pilar, Sor Amalia…). Viñetas de un tiempo y un espacio, y también de un modo y manera de vivir; y toda la viva realidad que es esta concreta realización de lo que, desde Aloysius Bertrand y Baudelaire, se ha llamado poema en prosa. Un pantagruélico festín.

lavanguardia

 


Adolfo Sotelo

Libros de Madrid, que contiene más de un centenar de textos inéditos, es el espléndido fruto del tercer estadio de las prosas del poeta andaluz. El conjunto de estas prosas enfrenta el Madrid castellanista inventado por las peores secuelas del costumbrismo decimonónico con la imagen de un Madrid ideal, que una mirada desnuda, deudora de la ética de los krausistas y de la estética del Ortega de “Meditaciones del Quijote”, descubre en la realidad de una ciudad aparentemente anodina. Estas prodigiosas prosas van atadas por un hilo biográfico que alumbra la dimensión intelectual de un poeta que sintió hacia la academia “la extrañeza que sentiría un arroyo en un despacho del ministerio de Agricultura”. Y anudadas por un estilo que tiene, frente a tantos diarios y autobiografías irrelevantes, intensidad y suficiencia estéticas.

elcultural

 

Francisco Umbral


Juan Ramón escribió mucho sobre Madrid, casi todo ello en prosa, y ahora se edita Libros de Madrid, que han hecho López Bretones y Sánchez Robayna, con más de un centenar de textos inéditos. En la obra de JRJ se va produciendo el tránsito del lirismo acumulado de Moguer al sentimiento depurado y lacónico de lo esencial. Aquí se anticipa el Diario de poeta y mar, aquí está naciendo una gran poesía europea y madrileña entre las arpas de los chopos y los soles de la colina. En cada una de las casa donde vivió Juan Ramón había un proyecto logrado de amor y poesía cada día. Todavía sabe uno encontrar la colina de los chopos, el Madrid posible e imposible en algunas tardes en que el otoño acuña oro, en que la primavera es un palomar cubista donde alguien está encerrado recitando al poeta.

mercurio

 

 

Ignacio F. Garmendia.

En los Libros de Madrid, felizmente compilados por José Luis López Bretones, nos encontramos con un viejo proyecto de J.R.J. del que hasta ahora se conocían muestras publicadas parcialmente con el título de una de sus secciones, “La colina de los chopos”. La presente edición, que incorpora más de cien prosas inéditas, reconstruye otras cinco: “Madrid posible e imposible”, “Sanatorio del retraído”, “Soledades madrileñas”, “Figuraciones” y “Disciplina y oasis”, además de un apéndice, “Ascensión”. Estas prosas límpidas dan cuenta de sus ensoñaciones, de su soledad radical, de ese lenguaje prodigioso que ha convertido al poeta en uno de los más altos creadores de todo tiempo y literatura.

abccultural

 

Miguel García-Posada

La edición juanramoniana sigue deparando muy gratas sorpresa, como ésta de Libros de Madrid, que, además de restituirnos un libro del gran poeta, añade la novedad de más de un centenar de inéditos. El editor literario, José Luis López Bretones, aduce razones convincentes para designarlo como lo hace y ofrece información suficiente sobre la génesis, evolución y organización de la obra. El resultado es un conjunto prodigioso, una admirable sucesión de textos en prosa, auténticos poemas, que recrean una visión personalísima de Madrid, ciudad que estaba poéticamente hipotecada sobre todo por la poderosa visión galdosiana. Es ese Madrid sede de la cultura ilustrada y ámbito de la naturaleza el que genera las múltiples y casi milagrosas percepciones del poeta. Su prosa comparece aquí en todo su esplendor. Gozamos leyendo esta lengua tan culta y, a la vez, tan natural, tan elaborada y tan espontánea.

elmundo

 

Luis Antonio de Villena

J.R.J. no sólo fue un altísimo poeta, uno de los grandes del recién pasado siglo, sino además un prosista excelente, en clave, diríamos, lírica. Juan Ramón vivió mucho tiempo en Madrid y quiso a la ciudad y nunca dejó de mirarla, a su modo, con mucho de metáfora vegetal y renovadora, pero también con el gusto por la piedra, es decir, amor a los monumentos sólidos, que son la historia buena. No se fijó en el Madrid galdosiano, prefirió el sonido de las estaciones en el parque de El Retiro, y las fuentes neoclásicas de Recoletos. José Luis López Bretones, poeta almeriense, ha hecho una cuidad edición de Libros de Madrid, los distintos conjuntos de prosa (a menudo poemas en prosa) que Juan Ramón fue escribiendo a lo largo de los años sobre esta ciudad. Juan Ramón sueña con un Madrid moderno (que está en la línea del que pensó Carlos III) al que quiere añadir el paisaje, la luz, los ocasos madrileños, esos toques de Velásquez bastante dañados ahora. Libros de Madrid debe caer cuanto antes en manos de nuestro no muy querido alcalde. No sólo porque siempre bien leer excelente prosa lírica, sino porque el niño raro de Moguer puede iluminarle aún un Madrid futuro, cosmopolita y bello, cuya senda no suele ser precisamente la que este regidor ilustra.

elpais

 

Alfonso Alegre-Heitzmann


Libros de Madrid es un proyecto de la segunda época de Juan Ramón -aproximadamente de 1916 a 1936 que ha permanecido inédito como volumen independiente hasta hoy, y que reune la mayoría de las prosas líricas -algunas de ellas auténticos poemas en prosa- que su autor dedicó a la ciudad en la que durante tantos años estableció su hogar y de la que la guerra civil expulsó para siempre. (…) El mérito principal de esta edición es, pues, ofrecer al lector reunidas por vez primera estas prosas de un período fundamental en la trayectoria poética de Juan Ramón. Digna de elogio es también la voluntad implícita de los editores de situar la figura de Jiménez en las coordenadas de actualidad de su poesía al encargar la introducción primero a José Angel Valente y, tras su muerte, a Andrés Sánchez Robayna.

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Begoña Piña

Hay en esta nueva edición de la obra de JRJ algunos textos publicados en otras ediciones o en revistas literarias, pero, junto a ellos, el libro cobra gran importancia por la aparición de más de un centenar de prosas poéticas. Libros de Madrid reúne materiales obtenidos de los documentos, notas y manuscritos que se conservan en el archivo familiar de los herederos del poeta en Madrid, además de textos proporcionados por la sala Zenobia-Juan Ramón de la Universidad de Río Piedras (Puerto Rico). La obra es una auténtica joya en la que van surgiendo los distintos juanramones: el solitario, el enfermo imaginario, el enamorado, el atrevido mirón… y en todos ellos se encuentra el sublime poeta. Un poeta que se descubre desde la prosa, gran desconocida de su obra, a excepción del famosísimo Platero y yo. (…) Libros de Madrid comienza con el mencionado texto de Andrés Sánchez Robayna, seguido de un pequeño análisis de la obra en prosa de Juan Ramón escrito por José Luis López Bretones y de una nota de Federico Utrera. Despues, una dedicatoria, un apunte del Madrid posible, el de los jardines, de las plazas, el de la sierra de Guadarrama…. Un dibujo imposible hasta ahora por la desidia de las administraciones, a las que el editor Federrico Utrera dedica sus “desagradecimientos”, “pues pareciera que en España no existe ni una sola institución cultural, tan generosamente dependientes del erario público, que se ocupe y preocupe de la promoción y difusión de este árabe oxfordiano”.

elmundo

 

Antonio Lucas

Para hacer posible este proyecto han sido necesarios varios años de rastreo en la oceánica herencia del poeta que se conserva en el Archivo Histórico Nacional de Madrid y en la Universidad de Puerto Rico. Hurgando en parte de este material se han encontrado los inéditos que conforman Libros de Madrid. Al frente de la edición ha estado el poeta y filólogo José Luis López Bretones, con el que ha colaborado Carmen Hernández-Pinzón, sobrina nieta del autor de Moguer. Juan Ramón se propuso, más allá de dibujar su Madrid ideal dentro de Madrid, marcar un punto y aparte, una distancia visible entre la ciudad romántica e intelectual, ese rincón del solitario que le fascinaba, y aquel otro espacio castizo, popular, que acuñó y reflejó Galdós y que él despreciaba. Asmismo, estas prosas transparentan el pensamiento renovador, liberal y progresista que mantuvo JRJ, imbuido sin duda de la Institución Libre de Enseñanza, de la que fue, junto a Alberto Jiménez Fraud, unos de los máximos impulsores.

larazon

 

Susana Jarandilla

Más conocido por su poesía, la prosa de J.R.J. ha pasado de puntillas a lo largo de la extensa obra del autor. Parece que sólo Platero y yo ha dejado constancia de su altísima calidad como prosista, asegura el poeta y filólogo José Luis López Bretones, responsable de la edición de Libros de Madrid. Quizá eso sea lo más novedoso de esta edición, que el libro, además de recuperar multitud de textos inéditos, recupera la faceta menos conocida de Juan Ramón.

diariode-sevilla

 

Felipe Villegas 


Los años que Juan Ramón pasó en la capital fueron cruciales en su evolución, puesto que le permitió entrar en contacto con Valle-Inclán, los Machado, Unamuno, Lorca, Buñuel… Su aguda pluma se posó sobre la urbe para reivindicar, por oposición a la que halló, el Madrid reformista e ilustrado de Carlos III, adornándose en los paisajes frondosos de la Residencia de Estudiantes, de la que fue inquilino, y del parque de El Retiro y la sierra de Guadarrama, lugar este último de reunión de los amigos de la Institución Libre de Enseñanza. Ahora se publican estos Libros de Madrid, título bajo el que se engloban seis volúmenes escritos en prosa poética a raíz de su periplo vital en la capital de España, que se prolongó a lo largo de más de veinte años y fue abortada por el estallido de la Guerra Civil, que motivaría su apresurada salida del país.

abc

 

Trinidad de León-Sotelo


Más de un centenar de inéditos nada menos contiene “Libros de Madrid”. La obra recopila textos en prosa de Juan Ramón Jiménez, acerca de la ciudad en la que vivió durante años. Un gran número de inéditos que puede sorprender al lector, pero no a la familia del artista, que posee un sinfín. La situación se resume en una dolorosa frase: “Nadie se interesa por ellos”. El libro, que aparece en la Editorial HMR, (Hijos de Muley Rubio), tiene además del interés primero de la prosa juanramoniana, de la que sólo publicó en vida dos títulos, “Platero y yo” y “Españoles de tres mundos”, aunque ya muerto se conocieron otros títulos, constituir un especial homenaje a los deseos de su autor, ya que dejó escrito el modelo según el cual quería que se editase. Así, por ejemplo, en la portada se han empleado los tonos rojos y amarillos que él imaginó.

La historia del libro es larga. Juan Ramón (Moguer, Huelva, 1881-Puerto Rico, 1958), premio Nobel de Literatura 1956, fecha una de las portadillas para esta obra, 1896-1926, y finalmente, bajo la palabra Madrid, escribe la última cifra. (…) El caso es que los de este libro fueron reunidos por Francisco Hernández-Pinzón, sobrino carnal del escritor, entre los documentos que se conservan en el Archivo Histórico Nacional de Madrid y en la Universidad de Puerto Rico, donde se encuentra el grueso de la obra del poeta. En el primero habrá unos cien mil documentos, mientras que en el segundo, alrededor de quinientos mil. Varios meses en uno y otro lugar le permitieron a don Francisco reunir lo que ahora está al alcance de todos. Corría entonces el año 1970. Han tenido que pasar 31 años para que los españoles conozcan unas páginas que, como dice el editor Federico Utrera, “reivindican el Madrid de Carlos III y retratan con palabras sutiles y bellas el alma de las cosas”.

El mediodía, la primavera, los árboles, la Puerta de Alcalá, el Retiro, las horas apagadas, un apunte del invierno en la Cibeles, la Fuente de Apolo, y otros lugares y emociones que la ciudad despierta en su espíritu han quedado recogidos para siempre. Pero Carmen Hernández-Pinzón, sobrina nieta del poeta, que junto con su padre ha interpretado la endiablada caligrafía de Juan Ramón, algo en lo que don Francisco es un auténtico especialista, tiene una respuesta amarga cuando se le pregunta por los motivos que han dejado pasar tanto tiempo entre la recopilación de “Libros de Madrid” y su publicación: “Juan Ramón no interesa oficialmente y tampoco al público”. Esta queja cuenta con datos como la inexistencia de las obras completas del escritor o el peregrinaje necesario para publicar lo mucho que hay por conocer. La fama de intratable de Juan Ramón ha calado tan hondo que su familia tiene noticias de que en la Universidad y en diversos Institutos de enseñanza media, cuando algunos alumnos han querido preparar una tesis sobre el autor de “Diario de poeta y mar”, les han recomendado que no la hagan, “porque se trataba de alguien odioso”.

“SOY UN HOMBRE LIBRE” 


Si hay algo claro es que Juan Ramón fue, como dice su sobrino, “una persona sincera, pero nadie tiene en cuenta que estaba enfermo de depresiones con mucha frecuencia”. La primera visita de esta enfermedad le llegó muy joven, tras la muerte de su padre. Un grito de horror de su hermana la noche en la que descubrió que su padre estaba muerto, provocó en el artista una honda conmoción, a la que se achacan las posteriores y continuas crisis del poeta. Desde luego, lo que está fuera de toda duda es que el verso de Quevedo que pregunta “¿por qué no se ha de decir lo que se siente?” fue lema en la vida de Juan Ramón. Pero los extensísimos epistolarios que figuran en sus archivos prueban que no era un solitario, aunque sí alguien entusiasmado con la creación literaria.

ABC ha tenido acceso a una carta, que permanece inédita, fechada en 1943, y en la que Zenobia escribe unas palabras dictadas por su marido “al amigo Guerrero”. En las últimas líneas se lee: “Yo no soy monárquico, ni republicano, ni falangista, ni comunista, etc. etc. Soy un hombre libre”. Y es que, efectivamente, al hombre que abandona España para un exilio definitivo en 1936 se le puede considerar, porque lo es, una persona de izquierdas, pero puso su independencia por encima de los partidos. “Ni las derechas, ni las izquierdas lo hacen suyo”, dice su sobrina nieta, quien se extraña de que por la aparición de algún poema de un miembro del 27 “se arme la marimorena, un zipizape, y que con todo lo que hay de mi tío nadie se conmueva”. Confiesa que la familia sigue teniendo propuestas para dos títulos, “Platero y yo” y la “Segunda Antolojia Poética”. Para la reedición del primero ya suelen responder con una negativa, porque entienden que el mercado está saturado y tampoco proponen la edición del libro con características novedosas. Algo que también menciona Carmen Hernández-Pinzón es que “Juan Ramón es un poeta un poco descolocado, porque no pertenece ni a la generación del 27 ni a la del 98, aunque se le ha incluido en algunas antologías referentes a ellas sin pedirnos permiso por supuesto”.

Entre los inéditos de los que Carmen Hernández-Pinzón habla con entusiasmo y devoción se encuentran “Ecos de mi voz”, libro en el que el autor se refiere a los poetas que le habían imitado; “Asuntos ejemplares”, acerca de sus conflictos con José Bergamín, Jorge Guillén, Pedro Salinas y otros, y “Monumento de amor”, del que formarían parte poemas amorosos dedicados a Zenobia y novecientas, sí, novecientas cartas de amor que se cruzó la pareja cuando Juan Ramón pretendía a la que luego sería su novia y más tarde su esposa. A estos habría que añadir “Con la rosa del mundo”, ya preparado y en posible edición. 
”Libros de Madrid” se ha editado tras mucho trabajo, dedicación y un respeto cercano a la veneración. “Cuantos más obstáculos se suman más ganas hay de saltarlos”, dice Utrera. “La pena, añade, es que no hemos podido usar la tela gruesa que él pedía y que ya no se emplea”. Lo que sí ha hecho HMR es seguir el modelo de la Hispanic Society of America, que Juan Ramón solicitaba. De hecho, Utrera habló con el director, Mitchel Codding, que dio los detalles precisos amén de aliento. “Libros de Madrid” está dedicado “A Manuel B. Cossío, a quien he visto tanto por los paisajes e interiores, junto a muchas de las personas, en el ambiente ideolójico y sentimental de este libro madrileño”.

EL POETA NO TIENE QUIEN LO EDITE

En esta ocasión es la periodista quien es objeto de las preguntas. Inquiere Carmen Hernández-Pinzón: “¿Le parece normal que ni el Ayuntamiento, ni la Comunidad, se hayan interesado por un libro de un premio Nobel sobre Madrid? ¿Qué habrían hecho en París o Londres si cuentan con un libro inédito sobre la ciudad de uno de sus grandes escritores?” Interroga Federico Utrera: “¿Qué harían en París si contaran con un texto inédito de Baudelaire o en Londres si tuvieran uno de Lord Byron?” El editor se responde solo: “Somos cainitas con lo nuestro”. Carmen Hernández-Pinzón dice, no sin enojo, cómo ha visitado editoriales ofreciendo inéditos de Juan Ramón que “hay que ponerlos en pie”, pero saca una penosa conclusión: “No hay interés por él”. Comenta que hay gente que incluso le pregunta las razones por las que publica en editoriales pequeñas y poco conocidas, una interpelación para la que tiene una respuesta rápida: “Las otras no se interesan”. Recuerda que en 1992 le escribió al entonces alcalde Agustín Rodríguez Sahagún, “un hombre culto, hablándole de “Libros de Madrid”, pero me quedé sin contestación”. Ahora, por una de esas casualidades de la vida, la obra ve la luz, gracias al editor Federico Utrera. Es el caso que el editor se puso en contacto con la sobrina nieta de Juan Ramón cuando, en su faceta de escritor, preparaba una biografía sobre “Colombine”.

Sabedor de que ella y el autor de “Almas de violeta” y “Ninfeas” habían mantenido correspondencia cuando él era un incipiente y denostado poeta de 19 años, se puso en contacto con Carmen Hernández-Pinzón, que le ofreció lo que deseaba como, dice ella, hace siempre, “de modo gratuito”. Comienza así una relación en la que Utrera tiene noticia de la existencia de los inéditos de “Libros de Madrid”. El editor confiesa que se interesó y que dado que su empresa no es muy fuerte económicamente “decidieron alertar a los foros relacionados con Madrid y Juan Ramón”. Así, evoca, que fue al Ayuntamiento, pero que abandonó, dado que había muchos cambios de cargos en ese momento y decidió no insistir. Se acercó, también, a la Residencia de Estudiantes, tan ligada a Juan Ramón, que llegó a darle a la zona el nombre de la Colina de los Chopos, e incluso a diseñar sus jardines. “A la editorial le pareció el sitio más adecuado para acudir, pero nos cerraron las puertas, porque tienen otras prioridades”. Habla pero no con son de queja: “Veo el libro que HMR ha conseguido sin ayuda y me satisface tanto el resultado que siento sólo lo positivo y eso es lo que quiero resaltar”.

-¿No tiene miedo de haber arriesgado tanto y que el libro se venda mal? ¿Qué pasará en ese caso? -Juan Ramón no es sólo un poeta español, sino universal. No le dieron el premio Nobel por casualidad.Vamos a hacer una buena presentación en el Archivo Histórico Nacional y una promoción adecuada. En fin, ¿qué quiere que le diga? La editorial ha apostado en esta obra todo lo que tenía, nos va la vida en esto. Para Hernández-Pinzón, “Libros de Madrid” es un paseo por la ciudad, pero en el que no faltan comentarios sobre Valle-Inclán, Villaespesa, Giner de los Ríos, Emilio Sala, el doctor Achúcarro… Tiene, también, parcelas autobiográficas, como su estancia en el sanatorio del Rosario, que aún existe, y del que habla como “sanatorio del retraído”. La familia de Juan Ramón se duele del trato que recibe en España quien fue premio Nobel, hasta el punto de que Carmen suspira: “Ya me conformaría con que lo quisieran la cuarta parte que en Puerto Rico”. Desea con fervor que se digitalicen los manuscritos del escritor, porque en la actualidad los investigadores trabajan con ellos y eso supone un serio deterioro. Es sabido que Juan Ramón dividió a los poetas entre “poetas congénitos” y “poetas profesores”, entre los que se encontraban Guillén, Salinas… Ni que decir tiene que los segundos, a decir de los entendidos, no lo acercaron a sus alumnos, por encontrar peyorativo el adjetivo. Utrera habla de “discípulos que han matado al padre en sentido freudiano”.

elmundo

 

Cristina Lucio


‘Libros de Madrid’ recopila más de un centenar de textos inéditos de la prosa de Juan Ramón Jiménez. Esta obra, realizada por la editorial Hijos de Muley-Rubio tras un arduo trabajo de búsqueda, aúna los seis títulos que el escritor dedicó a la ciudad. Estos textos del poeta galardonado con el Premio Nobel dibujan el que fue el Madrid de Juan Ramón; son una radiografía de una ciudad marcada por los inicios de las vanguardias, las tertulias literarias o la creatividad. Uno de estos poemas en prosa narra la actividad del madrileño parque de El Retiro: “Un banco en el retiro: Este banco viejo llovido y soleado es de todos, pero cada uno lo coje de manera distinta. Esa muchacha llega a él sofocada y corriendo y se sienta en el respaldo. Ese señor contoneado y despótico se sienta en medio y mira de mal humor al sol que está echado en un estremo. Esa señora no se sienta porque tiene arena. Esa muchacha se sienta en la mitad y deja la otra a su ensueño. Ese viejecito tímido se sienta en una esquinita y aun así pidiendo permiso al resto.”

elpasajero

 

 


Josefa Bauló
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Poesía en prosa para una ciudad amada. Reunir más de un centenar de textos inéditos de la prosa de Juan Ramón Jiménez es una fiesta editorial que ningún amante de la literatura española del siglo XX debería dejarse perder. La editorial Hijos de Muley-Rubio la ha hecho posible con la publicación de Libros de Madrid. Prosa, en edición de José López Bretones y con una introducción de Andrés Sánchez Robayna, especialistas ambos que comparten con el antologado Juan Ramón Jiménez el cultivo del artes poéticas. Madrid posible e imposible, Sanatorio del retraído, La colina de los chopos, Soledades madrileñas, Figuraciones y Disciplinas y oasis (Diario vital y estético), son los seis títulos que ordenan el material obtenido después de una búsqueda intensa entre los borradores y documentos que, conociendo la compulsiva dedicación a la escritura del insigne poeta, se comprenden como un abultado corpus textual. De hecho, se han manejado más de setenta mil referencias entre los archivos de la Universidad de Río Piedras de Puerto Rico y los del Archivo Histórico Nacional de Madrid.

La historia de este libro se remonta a los momentos en que el propio Juan Ramón lo concibe como proyecto, tiene su continuidad en la dedicación de su sobrino Francisco Hernández Pinzón y su sobrina nieta, Carmen Hernández Pinzón, y culmina en esta cuidada edición. Libros de Madrid es un libro sobre un escritor y una ciudad. Entre su Moguer natal y los paraderos del exilio, para Juan Ramón está Madrid. Un Madrid paseado, conversado, contemplado y vivido durante más de treinta años se nos ofrece en estas páginas, que no sólo amplían el conocimiento sobre la prosa poética del escritor sino que aportan nuevas perspectivas biográficas. Esto último se ilustra en el libro que lleva por título Sanatorio del retraído, en el que encontramos un breve apunte poético que testimonia su amistad con Ramón del Valle-Inclán, cuya influencia poética en los albores de la poesía juanramoniana es tan evidente como la certeza de que acabará desmarcándose de ella de forma progresiva conforme avance su obra. El texto es un recuerdo y nos remite, sin duda, a aquellas reuniones de 1901 ó 1902 que tenían lugar en las habitaciones del Sanatorio del Rosario donde vivía Juan Ramón y a las que asistían Valle, Antonio Machado o Benavente. A pesar de la diferencia de edad -Valle-Inclán era diez años mayor- ambos siguieron frecuentándose y encontrándose en la Residencia de Estudiantes.

Con el paso del tiempo, Juan Ramón, siempre sincero a riesgo de parecer antipático, no rehuyó juzgar con cierta severidad el valor de la obra valleinclaniana pero, de la misma manera, no disimuló su admiración por su virtuosismo lingüístico y su genio dramático. En 1920, Juan Ramón escribía a Valle-Inclán una entusiástica carta celebrando la calidad de Divinas palabras y equiparando el teatro valleinclaniano al teatro irlandés moderno de Yeats o Synge: “[…] lo que es lógico, al fin y al cabo, siendo usted gallego, celta y siendo usted usted.” Como publicación virtual que somos, no podemos dejar de indicar al lector la web de la editorial www.editorialhijosdemuleyrubio.com en la que se encontrará cumplida información sobre el libro: Libros de Madrid. Prosa, Los libros de Madrid, ed. José Luis López Bretones, introducción de Andrés Sánchez Robayna, Hijos de Muley-Rubio, Madrid, 2001.